Cuando el American Way of Life estaba en su apogeo todo parecía más estable que nunca. En todo el mundo, la manera en la que los norteamericanos vivían y el modelo de familia perfecta que tanto anhelaban era un reflejo de la cultura norteamericana perfecta. Pero esa perfección disfrazaba a los momentos de crisis, racismo y rebeldía underground que sí se reflejó en los mejores escritores de esos momentos.Las drogas, el auge de otras religiones, la bisexualidad y homosexualidad no se dejaron esperar. Así nació el movimiento de la generación Beat, de carácter contracultural e impulsivo. Un latido a la represión casi absoluta del gobierno norteamericano, el movimiento indispensable para transformar el pensamiento de los años 60 no sólo en Estados Unidos sino en todo el mundo.

Jack Kerouac, Allen Ginsberg, Burroughs y Corso fueron representantes dignos de este movimiento. Querían vivir y ser auténticos antes de continuar con el modelo mediocre norteamericano. Eran parte de un círculo literario y, más tarde comenzaron a escribir entre copas y drogas. Tal vez Kerouac es el escritor más conocido, el máximo representante de este movimiento y su libro más popular En el camino, pero existen otros escritores y poetas que también marcaron el rumbo de la literatura en esos años. Aquí algunos ejemplos.
Tristessa, Jack Kerouac

Ambientada en la Ciudad de México, esta novela retrata la relación del autor con una prostituta mexicana llamada Tristessa. Kerouac narra cronológicamente la vida de Tristessa y su adicción a la morfina mientras la belleza e inocencia de la chica poco a poco se destruyen. Jack Duluoz, su álter ego, vive su aventura sumergido en el alcohol y las drogas, triste y enloquecido de amor y culpa.
El amor en los días de la furia, Lawrence Ferlinghetti

Una profesora norteamericana que vive y da clases en París, conoce a un hombre llamado Julian Mendes en un bar. Entre ambos surge un romance mientras viven la revolución del 68. Mientras Annie ve que hay contradicciones en su relación, Ferlenghetti parece hacer una crítica a las revueltas juveniles de ese año. La novela aproxima al lector a una actitud más humana que en cada época ha logrado que destellos brillantes de luz transformen a una nación.
El primer tercio, Neal Cassady

Tal vez Cassady sea la persona que más inspira y protagoniza libros en las historias de sus compañeros. Fue motivo de inspiración para los escritores de la generación Beat y también escribió algunos poemas e historias, pero nunca lo hizo de manera formal y frente a un editor. Fue una persona excepcional con una capacidad única al hablar y nunca aburrir. En este libro, Cassady cuenta su vida llena de miseria en los barrios bajos de Denver y su ascenso clave.
El lugar de los caminos muertos, William Burroughs

La imagen de escritor monsturoso y brillante, de erotismo y violencia con imágenes alucinantes de historias de vaqueros surrealistas define bien este relato de Burroughs, quien pretende organizar lo poco que entiende del planeta a través de su historia. El pistolero Kim Carsons intenta cambiar a la sociedad estadounidense del siglo XIX. A través de reflexiones anárquicas y revolucionarias logra plasmar las relaciones sociales que demuestran la homosexualidad o problemas económicos con un relato divertido siempre entretenido.
Sandwiches de realidad, Allen Ginsberg
“El método ha de ser carne purísima
y sin aderezo simbólico,
visiones reales & prisiones reales
como son vistas entonces y ahora”.

Uno de los poetas más importantes del siglo XX. Igual que muchos miembros de la generación Beat, vivía obsesionado por el sexo, las drogas, la religión y la política, por lo que, igual que él, su poesía retrata ese mundo, llenos de explosiones de la vida social y recuerdos alucinantes.
El feliz cumpleaños de la muerte, Gregory Corso“Nunca morirán aquellos que luchan tan abrazados aliento con aliento, el ojo reconociendo al ojo, imposible morir o moverse, ninguna luz se filtra, ningún brazo con maza, nada más que un caballo resoplando contra otro, escudo brillante sobre escudo, todos iluminados por el afilado rayo de un ojo bajo un yelmo”.

Durante su adolescencia pasó un tiempo recluido en prisión, toda su vida vivió con padres adoptivos por lo que su vida fue bastante complicada. Cuando estuvo preso leyó muchas obras, sobre todo la de Percy B. Shelley, lo que lo marcó para la posteridad. Con el auge de la generación Beat se convirtió en uno de los poetas más significativos, y este libro es considerado como uno de los trabajos poéticos más conmovedores. Su informalismo poético se convirtió en uno de los más característicos de esta época y a través de ellos existe un humor irónico que refleja una vida sorpresiva y amorosa.
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