Los tres libros básicos para entender la Generación Beat
Letras

Los tres libros básicos para entender la Generación Beat

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Por: Alejandro Becerra

3 de marzo, 2016

Letras Los tres libros básicos para entender la Generación Beat
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Por: Alejandro Becerra

3 de marzo, 2016



Probablemente has escuchado hablar de los beatnik o tal vez sólo los has visto caracterizados en la televisión como personajes de barba de candado, boinas negras y suéteres grises de rayas horizontales declamando un poema sin sentido acompañados de unos bongós. Pues bien, el término beatnik se refiere a un movimiento contracultural juvenil de finales de 1950 y principios de 1960, que a su vez se derivó del movimiento literario conocido como la Generación Beat, cuyos principales autores fueron Jack Kerouac, Allen Ginsberg y William S. Burroughs.


Ellos se conocieron en Nueva York durante la Segunda Guerra Mundial y junto a autores como Neal Cassady, Gary Snyder, Lawrence Ferlinghetti y Gregory Corso - entre otros- armaron revuelo en la sociedad estadounidense de la posguerra gracias a sus innovadores y provocativas formas de expresión artística, y si viste Mad Men, o más recientemente la excelente película de Todd Haynes, Carol, entonces sabes que eran tiempos profundamente conservadores. Los roles de género estaban firmemente establecidos, la sociedad estaba segregada racialmente y si querías ejercer tus perversiones o placeres culposos, lo hacías a oscuras, a solas y rezando que nadie lo supiera (éstas abarcaban un amplio rango, desde la homosexualidad, el socialismo, cualquier religión que no fuera la protestante y en el caso de los hombres, no ser explícitamente misóginos). Por cierto, lo de “beat” viene de Kerouac, quien a su vez lo tomó prestado de Herbert Huncke, un drogadicto filósofo de las calles y tiene varios significados:  “cansado/agotado”, “golpeado”, hasta como propuso el mismo Kerouac, “beatífico.”

En medio de ese clima de conformismo, auto represión y consumismo desmedido, los escritores beat cultivaron el arte literario desde algunos principios básicos: la importancia de la experiencia vital, la necesidad de incorporar la improvisación al método literario, la sacralidad del cuerpo humano y la expresión individual. La revuelta beat comenzó con la publicación de tres obras fundamentales: "Aullido" (1956) de Ginsberg, "Almuerzo Desnudo" (1959) de Burroughs y "En el Camino" (1957) de Kerouac. Es sintomático que, de estos tres libros, dos de ellos - "Aullido" y "Almuerzo desnudo"- se sometieran a procesos judiciales en su contra bajo acusaciones de obscenidad, buscando evitar su publicación. No obstante, ganaron ambos juicios y junto al título de Kerouac, se convirtieron en clásicos de la literatura estadounidense.

la generacion beat


"En El Camino" Kerouac presenta al narrador y a su grupo de amigos vagando por los Estados Unidos, impulsados por el ansia de experimentarlo todo en carne propia. Tal vez hayas escuchado que Kerouac la escribió de corrido en dos semanas estimulado por la bencedrina en un rollo de papel kilométrico (lo cual es cierto). Kerouac insistió que debía ser publicada sin ser sometida a revisión, lo que retrasó el proceso editorial por cinco años; su rollo kilométrico estaba repleto de actividades ilegales -o como se le conocía entonces, diversión juvenil- sexo (principalmente les preocupaba la sodomía) y sobre todo los nombres verdaderos de todos sus amigos. La crítica y el establishment literario la descartaron rápidamente pero su estilo sin tapujos, frenético y vital le valió el reconocimiento del público y una influencia que no ha menguado en los casi sesenta años desde que se publicó. José Agustín dice que según Burroughs, ¨En El Camino¨ “vendió un trillón de pantalones Levis, un millón de máquinas de café exprés y mandó a miles de chavos al camino.”




generacion beat

En el poema "Aullido" , Ginsberg canta sobre sus amigos homosexuales, vagabundos, drogadictos, enfermos mentales, rechazados de la sociedad a quienes considera como “las mejores mentes de mi generación”. El estilo del poema es inusual; Ginsberg construyó sus versos en prosa sin rimas y determinó la longitud de sus versos de acuerdo a su capacidad de declamarlos en un solo aliento.
Denunció a la sociedad del momento y  alabó a aquellos que eran rechazados y humillados por ella. El poema contiene líneas clásicas que puedes citar ante cualquier situación, a tu cónyuge, a tus abuelos, etc.:

´¡El mundo es santo! ¡El alma es santa! ¡La piel es santa! ¡La nariz es santa! ¡La lengua y la verga y la mano y el agujero del culo son santos!´
´¡Moloch! ¡Moloch! ¡Departamentos robots! ¡suburbios invisibles! ¡tesorerías esqueléticas! ¡capitales ciegas! ¡industrias demoníacas!´ ´¡naciones espectrales! ¡invencibles manicomios! ¡vergas de granito! ¡bombas monstruosas!´


Si Kerouac y Ginsberg habían pervertido las reglas de la narrativa y la decencia para sus fines artísticos, con "Almuerzo Desnudo"  Burroughs  creó un libro inclasificable que no tiene una trama ni estructura convencionales. Debido a que era el más viejo del grupo beat tenía intereses distintos y si bien compartía ciertos valores con Kerouac y Ginsberg, estaba más preocupado por la amenaza de la burocracia gubernamental a la que percibía como tendiente al totalitarismo. También era el más interesado en las drogas, particularmente en los derivados del opio, la heroína y la morfina. Esta obra emerge como una amalgama inverosímil de paranoia y drogadicción que se desarrolla en una distopía llamada Interzonas. Escrita de tal forma que se pudiera leer cualquier capítulo en cualquier orden, Burroughs despreció todos los paradigmas sociales y artísticos del momento. 

La generación beat puso en la palestra temáticas que se desarrollarían en la década de 1960, como el amor libre, el uso de las drogas simultáneamente como vehículos de escape y mecanismos de búsqueda espiritual, las religiones orientales (Kerouac y Ginsberg eran budistas y Burroughs era un nihilista) y el desprecio a la autoridad. Esto no debería detenerse en aplausos, pues hubo temas que no tocaron por desinterés o por ignorancia. En este sentido es fácil apreciar la misoginia de Kerouac y Burroughs -este último de hecho mató a su mujer en un supuesto accidente en la colonia Roma y lo único que dijo al respecto fue que gracias a ese episodio se convirtió en escritor-, el racismo etnocéntrico de Kerouac durante sus visitas a México, entre otros hechos cuestionables. Aún así, aceptando sus defectos es difícil despreciar el legado y la influencia que los beat siguen ejerciendo desde la tumba: en los últimos seis años se han adaptado tres películas basadas en su obra literaria y sus vidas. Después de todo, es con la generación beat que prácticamente inicia la historia de la contracultura en Estados Unidos.

 


Referencias: