Los caminos no siempre nos conducen a una misma dirección, eso lo sabe Andrea Monroy y por eso te presentamos el siguiente poema:
Tú y tu apatía por los detalles,
por regalar flores,
llamar cuando me extrañas,
tenerme en espera,
no contestar mis buenos días,
y sólo darme las buenas noches.
Y yo qué hago,
voy y vengo,
subo y bajo,
para decirte cuánto te amo.

De porciones pequeñas a las más grandes,
saborearme tus besos a distancia,
sucumbir ante tu fallido galanteo,
perder el control y abrazarte.
Ven.
Siempre te ruego que entres por la puerta,
con un motivo
o sin él.

Sufro y me revuelco en el dolor.
No pasará, no esta vez.
Me dejarás en la orilla de la cama,
a medio sentir,
con mis mariposas revoloteando.
Y tú,
te vas a la dirección opuesta,
me dirás que regresarás
sin un detalle
porque no te gustan.

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Si acabas de pasar por una despedida y sientes que tus sentimientos son frágiles, quizás te ayuden las siguientes películas para reconfortar un corazón roto y que puedes ver en Netflix.
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Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Olivia Bee.
