
No lloramos por una mujer,
Sino porque no sabemos cuándo detenernos
En el afán de querer darlo todo y
Siempre terminamos equivocándonos.
No lo hacemos porque sea ella,
Sino por el hecho de que la felicidad se escapa,
Los recuerdos y los momentos
Terminan haciéndose nada
No lloramos por una mujer,
Lloramos por el comentario equívoco,
Por la ocasión en que la hicimos llorar y
Por todo aquello que no pudimos alcanzar.
No lo hacemos pensando en ella,
Sino en todo lo que estuvo en tus manos;
Los abrazos que obsequiamos
Y esos besos que nos dejan marcados.
No lloramos por una mujer,
Lloramos porque huye tu sueño
Y no supiste como mantenerlo.
Lloramos porque la vas a extrañar luego.
No lo hacemos pensando en ella, pues
Aunque lo obsequiamos todo
Pensamos que no es suficiente,
Y si lo logramos es desgastante.
No lloramos por una mujer.
Lloramos por nosotros
Que no supimos cómo retenerla
Y que en tus brazos ella durmiera.
A veces es necesario pedirle a la persona que queremos que Olvidemos todo para continuar con el idilio y secar esas lágrimas que agrietan el alma.
**
Las fotografías que acompañan el texto pertenecen al artista Jared Tyler, conoce más sobre su trabajo en su página oficial.
