El joven poeta Kael Palacios explora las posibilidades de lo exquisitamente fantasioso y onírico en las minúsculas escenas cotidianas de la realidad más próxima que pudieran ocurrir a cualquier hora y en cualquier espacio, con un dejo de erotismo y romance, en el contexto del profundo desamor. Disfrútalo a continuación.

Poema de amor en río
Vivo cuando fluyo
en tu horizontal repleto
soy la cúspide de este amor
cuando me observas y gimes
somos tus rostros unidos
somos dos en la penumbra
somos uno en el infierno de esta pasión
pecadores inmortales, culpables de la eternidad
entre tus brazos y los míos se teje el destino
eres mi alma cosida
vivo cuando vibramos al unísono
en la música de este recuerdo
incendiario diamante levantando
la piel del terreno
oigo tu voz y mi cuerpo es trémulo
me derrito cuando me devoras a besos
no hay sentido en este cielo estrellado
ni motivos suficientes para buscarlo
las cosas son como son
tu desnudez altiva astilla mis sentidos
tu figura en pleno transmuta las materias
soy la calma escondida en tu pecho
soy el rostro en la ventana

bajo la lluvia elemental de tus caderas
soy el ocaso detenido
mis dedos te recorren tramo a tramo
y la oscura vereda de tus piernas
se abre como un camino al paraíso.
*
Las imágenes que acompañan al texto pertenecen a Kat Irlin.
***
Amamos tanto y tan fuerte que cuando algo se rompe dentro, duele como si nos sometiéramos a un transplante de corazón abierto y sin anestesia, pues “Yo no sabía lo que era sufrir hasta que te alejaste”.
