Lee este poema escrito por el joven autor Orlando Leoni, quien construye un sólido castillo de imágenes muy dulces desde lo cotidiano, que apuntan al desarrollo de un universo erótico, que indaga —no en vano— en el silencio, ese otro lado de la palabra, sin timón y en el delirio.

Llamados
Siempre lo has sabido: me encanta tu voz en la madrugada
el otro día que llamaste y escuché el tono incendiario de tu boca
me quemé por dentro

Hoy se apagaron las alertas y se acalló el trinar de la calle
estoy donde estoy porque así lo quiero
pero por favor
si vuelves a llamar procura que sea para algo que valga la pena
estoy a la espera de tu cuerpo trémulo
tus labios
esos dulces y carnosos labios de los que sólo escuchar susurros, gemidos
mi nombre afincado como un rubor, un mantra, una letanía deliciosa

El teléfono suena en mi mente
retumba en mi corazón y despierta mi llamado animal
no estamos solos, al menos hoy no
el teléfono es una distancia
como entre tu cuerpo y el mío.
*
Las imágenes que acompañan al texto pertenecen a Sophia Sinclair.
***
No te reprimas, sigue tus instintos y déjate llevar por el arrebato erótico de la poesía.
