El pasado es una cicatriz que llevamos hasta el final de nuestros días, pero una cicatriz no es una herida; no duele, no nos hace ser menos nosotros, simplemente nos recuerda lo que fuimos y de dónde venimos. En el siguiente poema de la escritora argentina Graciela Cros (1945), una mujer habla de su pasado no como un doloroso recuerdo, sino como una historia de alguien que ya no es.

SOY UNA DAMA CON PASADO…
Soy una dama con Pasado
que ejercita
El Arte del Polígrafo
Un gerundio inarmónico
me altera
tanto
como abusar sin dolo
del adverbio
Soy una dama esclava
del Stroke
que por las noches
alberga vagabundos
Cuando despierto encuentro rastros
platos sucios
vasos
manchados de vino
el hueco de sus cabezas
en mi almohada
Cada mañana
lavo
los delicados pies del Palimpsesto
para luego lamerlos
Cada mañana
Una
de mis 40 Activas
se sienta al tablero
y juega la partida del día
con La Oscura.
Estoy aquí para contarlo.
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Las letras y las formas que los poetas crean con ella van más allá de frases, enunciados u oraciones, son formas que dan vida al alma, a lo intangible, a lo que llena, quema y decanta nuestro interior, disfruta de la lectura de estos poemas de desamor para saber que somos presos de la memoria.
