Regina José Galindo nació en la Ciudad de Guatemala en el año 1974. Es artista visual, performer y poeta. Su obra puede ser descrita como un acto de impostura y denuncia de las injusticias sociales, las discriminaciones por motivos raciales y de género, pero sobre todo, como un medio para exponer la violencia política que acecha y no da tregua a la sociedad guatemalteca; situación que muy bien refleja en su poema “Aquí no se vive”:
Aquí no se habla
Aquí no se opina
Aquí no se sueña
Aquí no se lee
Aquí no se ve
Aquí no se enseña
Aquí no se cura
Aquí no se ama
Aquí no se canta
Aquí no se cree
Aquí no se existe
Aquí no se juega
Aquí no se llora
Aquí no se apoya
Aquí no se entierra
Aquí no se pertenece
Aquí no se actúa
Aquí no se está
Aquí no se ríe
Aquí no se aguanta
Aquí no se brilla
Aquí no se come
Aquí no se abraza
Aquí no se baila
Aquí no se espera
Aquí no se coge
Aquí no se arriesga
Aquí no se decide
Aquí no se piensa
Aquí no se cría
Aquí no se acompaña
Aquí no se da
Aquí no se grita
Aquí no se vota
Aquí no se salva
Aquí no se imagina
Aquí no se hace
Aquí no se puede
Aquí no se mejora
Aquí no se vuela
Aquí no se trabaja
Aquí no se escucha
Aquí no se permite
Aquí no se respira
Aquí no se cambia

Aquí no se crea
Aquí no se sabe
Aquí no se pelea
Aquí no se perdona
Aquí no se besa
Aquí no se expresa
Aquí no se busca
Aquí no se escribe
Aquí no se encuentra
Aquí no se responde
Aquí no se agradece
Aquí no se cuida
Aquí no se regala
Aquí no se permanece
Aquí no se propone
Aquí no se respeta
Aquí no se defiende
Aquí no se quiere
Aquí no se elige
Aquí no se gana
Aquí no se estudia
Aquí no se pregunta
Aquí no se aprende
Aquí no se siente
Aquí no se recuerda
Aquí no se nace
Aquí no se crece
Aquí no se vive
Aquí no se lucha
Aquí solo se muere
Aquí solo se mata.

Cuenta con innumerables exposiciones personales que la han hecho acreedora de premios como el León de Oro en la 51 Bienal de Venecia (2005), el Primer Premio en la V Edición de Inquieta Imagen otorgado por el MADC de Costa Rica (2007), el Primer Premio en Juannio Guatemala (2010), el Gran Premio en la 29 Bienal de Artes Gráficas en Ljubljana (2011), el Premio Príncipe Claus otorgado por los Países Bajos (2011), entre otros. Al mismo tiempo ha publicado los poemarios Personal e Intransmisible (1996) y Telarañas (2015). No obstante, uno de los grandes aportes de la producción artística y poética de Regina ha sido la visibilización de forma recurrente, enfática y directa la violencia contra las mujeres, las violaciones, la tortura de la cual han sido víctimas y a la cual se mantienen expuestas y finalmente, la forma extrema de violencia motivada en el género: el feminicidio.
¿Qué dirán de mí si un día aparezco muerta?
Abrirán mis gavetas
sacarán mis calzones al sol
revisarán minuciosamente mi pasado
y dirán
quizás
que lo merezco.
Cada periódico hará un despliegue de mis defectos
mis vicios
mis fallas
y dirán
quizás
que lo merezco.
Se desnudaba con demasiada facilidad
dirán algunos
fumaba mariguana
dirán los otros.
Saber en qué estaba metida
dirá fulanito
saber que debía
dirá menganito.
Se acostó con el que ahora es mi esposo
dirá la zutana
era una puta
dirá la fulana.
Una loca pensará merengana.
Una comunista que afirmaba el genocidio
escribirá perengano
una vergüenza para el país
apuntará perencejo.
Una cualquiera
denunciará el policía
tenía las uñas mal pintadas de rojo
y la marca de un arete en el ombligo.
Una marera
concluirá el fiscal
tenía la pierna tatuada con zopilotes
y una horrible telaraña en la parte de atrás.
Alguien localizará mis antecedentes penales
en la comisaría de Santa Catalina Pinula
y esa será mi perdición.
Dirán entonces que era una paria
una delincuente
una mala semilla
una drogadicta.
Las señoras en sus casas dirán que fue lo mejor para
Guatemala
el envidioso se alegrará en secreto con la noticia
y unos cuantos que me quisieron no dirán nada.
En mi entierro
mis cuatro hermanas
limpiarán sus lágrimas
y limpiarán mi nombre.
Dirán que es mentira
que Regina nunca estuvo vinculada al PRI
que no fue una puta
ni una loca
ni una vaga
ni una maleante
ni una bandida
ni una terrorista
ni una delincuente
ni una paria
ni una asesina
ni una ladrona
ni una extorsionista
ni una drogadicta
ni una vendida
ni una comunista
ni una criminal
ni una marera.
Dirán que Regina fue su hermana
y que era buena.
Y de ti
¿Qué dirán de ti si un día apareces muerto?

En el nombre del padre
del hijo
y de la hermana violada
no te perdono.

Soy un lugar común
Soy un lugar común
como el eco de las voces
el rostro de la luna.
Tengo dos tetas
-diminutas-
la nariz oblonga
la estatura del pueblo.
Miope
de lengua vulgar,
nalgas caídas,
piel naranja.
Me sitúo frente al espejo
y me masturbo.
Soy mujer
la más común
entre las comunes.

Soy una perra
una perra enferma
el mundo mordió mi corazón
y me contagió su rabia.

Cipramil
Seguiré aniquilándote cada día
Cada dosis será una bala
te penetrará la carne
romperá tus huesos
doblará tus ansias
Yo veré de cerca como gimes
como sangras
y con un poco de suerte
te veré morir
Entonces abriré la boca
cerraré mis dientes
y regalaré al mundo una sonrisa
en memoria de mi difunta depresión.

En el nombre del padre
del hijo
y de la hermana violada
no te perdono.

País de hombres
Me niego a pensar que éste
sea un país para hombres
parí a una hija
hembra
y a ella
no le negaré su derecho de piso
mi abuela se lo ganó a punta de trabajos
mi madre a punta de putazos.
Yo
mi sitio me lo sigo ganando a diario
yo soy yo pienso yo decido yo hago yo gano yo reacciono yo acciono.
No saldré a la calle vestida de hombre para sortear el peligro
y no dejaré de salir.
No andaré siempre acompañada para evitar que me asalten
y no dejaré de andar.
No tomaré horchata en las fiestas para no merecer que me violen
y no dejaré de tomar.
Yo parí a mi hija en un país hecho para ella
y aquí quiero que crezca
con los ojos abiertos
la consciencia abierta
en pleno derecho de su libertad.

Andá
subí a tu cuarto
quitate la ropa
echate a la cama
abrí las piernitas
metete el dedito.
Que la doctora
dijo que tenías
que aprender
a quererte
y por algo
hay que empezar.

Yo, que sólo creo…
Yo, que sólo creo en las aureolas de mis pezones
y conservo blanco sólo las paredes de casa
y las líneas que meto en mi nariz
odio que me llamen ángel.
Yo, que lo único que quiero es fuego.

Vamos a defendernos
con los puños
las uñas
los dientes
las cuerdas vocales
la vagina
el útero
los ovarios.
Vamos a defendernos con verdades
fuerzas ancestrales
cambios de luna.
Vamos a defendernos con poemas
tejidos
dibujos
la voz.
Vamos a defendernos entre todas
y cada una
porque todas somos una
y sin una
no somos todas.
Vamos a defendernos entre todas
antes de que todas caigan
y de nosotras
no quede ninguna.
Las fotografías que acompañan al texto forman parte de la obra artística de Regina José Galindo
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