Letras

Que te vaya bonito, Chavela

Letras Que te vaya bonito, Chavela

No tuve oportunidad de conocer en persona a Chavela Vargas. La veía en la televisión y escuchaba su nombre aquí y allá. Sabía sus anécdotas con Joaquín Sabina y Pedro Almodóvar. Escuché en su voz la Paloma Negra, El andariego, La llorona y mi favorita, María Tepozteca. Se me acabó el tiempo para poder verla algún día, se me terminó a mí, no a ella, que apenas comienza su viaje a la eternidad de los recuerdos a través de la canción mexicana.

 

 

Entre coronas de flores y una lluvia de aplausos llegó Chavela a Bellas Artes ataviada en su jorongo rojo. Se detuvo en la alfombra roja mientras "Los Gallos de México" entonaban El último trago por ella, por la "Chamana" que ya se había ido. El canto de la Macorina llenó el recinto al que acudieron distintas personalidades del ámbito musical así como cientos de admiradores que no dejaban de dar muestra de su cariño a la cantante a través de ramos de flores, fotografías y el propio llanto. 

 

La directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Teresa Vicencio Álvarez, se refirió a Chavela Vargas como “la siempre grande, su obra y su personalidad la hicieron la figura más entrañable de la música popular mexicana”. Señaló su papel como la más destacada intérprete de la canción romántica y remarcó su importancia como figura inspiradora para todos aquellos quienes deseen hacer camino en la música. “Bienvenida, Chavela”, dijo mientras los asistentes colmaban con aplausos a la intérprete.

 

 

María Cortina, amiga y biógrafa de la mexicana nacida en Costa Rica, agradeció la presencia de los asistentes a los que dijo “están aquí por ella, por su figura y porque la quieren”. Hizo mención sobre la vitalidad de la cantante aún en sus momentos de enfermedad, pues a pesar de su avanzada edad, siempre tenía un nuevo proyecto. “Chavela siguió cantando porque se le dio la gana, hizo lo que quiso en la vida, le dio la gana venir a México a morir con sus amigos y con su país”.

 

Consuelo Sáizar, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), mencionó cómo Chavela, "así sin apellido porque la sonoridad de su nombre abarca todo", cambió la manera en que la canción mexicana era conocida en el mundo. Señaló que junto con Lucha Reyes, Lola Beltrán y Lucha Villa abrió un espacio a la voz regia de las mujeres mexicanas. Recordó su relación con el cineasta español Pedro Almodóvar quien colocó de nueva cuenta las canciones de Chavela en el imaginario colectivo. “Ella perteneció al linaje de mujeres de búsqueda de verdades amplias. Que le vaya bonito, Chavela”, finalizó. 

 

Entre las personalidades presentes se encontraban la mexiquense Eugenia León, la oaxaqueña Lila Downs y la peruana Tania Libertad, quienes una a una cantaron hacia el féretro que contenía los restos de la " Chamana", sobrenombre obtenido a partir de su participación en la película Grito de piedra (1991) del director alemán Werner Herzog. Visiblemente conmovida, Lila Downs le dijo a Chavela, quien seguro la escuchaba atenta, “tú eres el ombligo de esta tierra, doña Chavela”.

 

 

Tres voces mexicanas entonaron una última canción para darle el adiós a una de las más grandes. La llorona retumbó por todo el palacio de Bellas Artes entre las lágrimas de algunos, los gritos de "¡Viva Chavela Vargas!", y las rosas que reposaban a los pies de su cuerpo siempre “vestido” con su zarape, mientras se escuchaban los susurros de los presentes entonando la popular canción. 

 

La primer guardia de honor la realizaron María Cortina, Nina Serratos, Teresa Vicencio Álvarez y Consuelo Sáizar, al fondo se escuchaban Las Golondrinas como guiando el camino de Chavela, como haciéndole saber que tiene que partir para comenzar su leyenda no sin antes despedirse de su público que, siempre fiel pero triste, se formaron uno a uno para montar guardia en el féretro mientras dejaban flores y toda clase de objetos significativos que ayudaran a la "Chamana" en su nuevo camino.

 

 

“y cuando yo me muera ni luz ni llanto 
ni luto ni nada más, 
ahí junto a mi cruz tan sólo quiero paz. 
Sólo tú corazón, si me niegas tu amor 
una lágrima llévame por última vez
y en silencio dirás una plegaria 
y por Dios, olvídame después” 

-El Andariego

 

Y te fuiste, Chavela, pero tu muerte no pasa desapercibida; hay llanto y se apagó la luz de tu cuerpo pero no de tu música, no de tu canto que remueve las entrañas y nos hace amarte a ti y a México. Junto a tu cruz, no tendrás paz porque aún te diviertes como en tu velorio. Aquí no se le niega nada a nadie, menos el amor. Por Dios que no te olvidaremos. Te queremos porque nos sales de las tripas, Chavela, y porque nos dueles hasta el tuétano. Adiós, vete que allá ya te esperan los que se te adelantaron porque eres un regalo que el cielo le dio a quienes se fueron antes que tú, así como decía Frida Kahlo. Que te vaya bonito, Chavela. 

 


Referencias: