
Al despertar de un sueño
De esos que llevan tu nombre,
Escribo sin intención de perderte
Entre los recuerdos de mi mente.
Tengo un intrínseco deseo,
El de profanar tus labios con los míos,
Verme así reflejado en tus ojos
Y ser uno solo con tu rostro.
Acariciar tu alma quiero
Adornar con rosas tus cabellos,
Sentir tu voz como un pétalo
Que acaricie delicadamente mi ser.
Sentir tus manos junto a las mías
Tu piel conjugándose con mis versos,
Rimas por doquier que nos invadan
Y nos oculten de toda resistencia.
Sonata perfecta eres de todos mis sueños
La eterna melodía de unos labios
Que me llevan a adorarte en silencio
Siendo tú la razón de mi anhelado despertar.

Amada mía, eres de todos mis sueños,
De mi recuerdos que en el día fenecen,
Que en las noches buscan el silencio
Para llegar a descubrirte en el misterio.
La pureza de tus ojos
Revelan el destino de mi esperanza,
El rojo de tus labios
Son el fuego de mi pasión por ti.
Quiero escribirte versos del corazón
Como si fuera la última oportunidad,
Quiero amarte con todo lo que soy
Como si fueras a irte al amanecer.
Quiero que seas mi razón eterna
El coro de mis canciones,
Quiero que seas el origen de mis letras
De mi poesía incierta.
Dame el tiempo que necesito
Para verte a los ojos
Y recitarte poemas desde mi alma
Aquellos que sucumben durante la noche…
Sin dejar de pensarte.
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Es importante confesar los sentimientos que te inspira ese alguien, porque si no decimos “Te quiero” corremos el riesgo de que el viento nos orbe con sus frías caricias.
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Las imágenes que ilustran el texto pertenecen a Mikeila Borgia, conoce más sobre su trabajo en su página oficial.
