Romanticismo

Romanticismo

Por: Jesus Blanco -


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Y gritó, anduvo con dificultad pero su pisada era firme,-
Mis ideas lo son y deben reflejarse en mi paso-, decía, y caminaba, sin pensar en nada más que acabar con ese monstruo de mirada fiera y tamaño colosal. Goliat se quedaba corto, Quimera se quedaba demasiado poco temible, ¡a Lucifer le asustaba la idea de encontrarse con esa bestia a solas! Y sin embargo, esta criatura desdichada, este insecto humano, desecho de la creación, seguía firme en su camino y sin miedo a enfrentarse con él.

-¡Camarada, camarada. Tienes que parar, tu herida es profunda!-
-¡Déjame seguir si tienes un mínimo de fe en nuestra causa!, mi herida es profunda, sí, pero más profunda es la pena que anida y crece en mi pecho al ver cómo poetas son callados y encarceladas son sus palabras, por ver niños que temen más a un libro que a una pistola, por ver cómo hay personas que quieren aplastar al vecino por conseguir más dinero y llenar su cuenta corriente. ¡el triunfo del sistema es mi mayor herida, déjame seguir!-
-Camarada, te entiendo, pero estás sangrando mucho, necesitas un médico-
-No, no te confundas, no es sangre, es mi esencia que florece y me posee, es la esencia inherente al hombre y es la esencia que caracteriza mi causa. No es sangre, es rabia, es ira, justicia, es verdad y razón, es la pintura de guerra que intimida al abominable, es la causa que nos define como seres humanos, es la hermosura que recubre a la humanidad y el mayor temor del enemigo de ésta y por ello, déjala fluir, no la oprimas como hacen ellos, ¡nuestra esencia es roja!

Así, sin más, el compañero o como él lo llamaba, camarada, dejó que marchara, hecho un desperdicio pero sin embargo intimidante y decidido, hacia su perdición, hacia aquel policía antidisturbio que lo encarcelaría.
Fue una pena, esas bellas palabras se perdieron en el infinito y nadie las oyó, fue un intento más pero en vano de la rebeldía, del amor..

Referencias: