Te compartimos un poema para que tu corazón se reconforte si también has tenido que decir adiós:
Sólo migajas quedan de ti, tu perfume se ha disipado de mis sábanas blancas y mi piel comienza a perder tus restos de saliva, poco a poco te evaporas de mi vida, cada día mis conocidos preguntan menos por ti. Si el mundo se ha hecho a la idea de la irremediable separación, ¿por qué yo habría de sumergirme en el gastado drama de perder la razón por un amor fallido?
Fuimos, por momentos, los mejores amantes y, por supuesto, anhelamos una vida unida al destino del otro, pero el inexorable porvenir nos depararía caminos tan diferentes que nos aferramos a lo imposible, nos hundimos en la monotonía para no dejarnos vencer por el qué dirán.
Eso que siempre decíamos nos importaba un comino, pero, al final, nos guió hasta un agujero sin salida en el que sólo importaba asistir a una reunión y tomarnos de la mano mientras nos servían una copa como anestésico a la soledad.

Esos éramos nosotros, dos personas que se creían diferentes y terminamos clonados del resto; sin embargo, te amaba, aún cuando no era feliz a tu lado, te pertenecía… quise hablarte tantas veces, expresarte mis insatisfacciones, pedirte que me abrieras un refugio en tu pecho para mi necesidad de amar, y cada vez que lo intentaba era abatida por tu fulminante juicio erróneo sobre mis aniñadas intenciones…
Seamos honestos, fuimos apagando aquello que nos unió en un principio, fuimos dejando de ser, perdimos nuestra honestidad frente al otro y se perdió la sorpresa del descubrimiento mutuo, ¿qué quedaba?: dos individuos construyendo fronteras emocionales, y, ¿qué somos hoy después de ser todo?: somos nada. Hoy somos una palabra sin valor real… somos aquello a lo que tanto temimos llegar y, al final, resultó no ser tan doloroso.

¿Debimos darnos cuenta antes de la irremediable derrota? No lo creo. Aprendimos tanto que seguro olvidaremos los detalles importantes de la fractura que, como ciclo natural de la vida humana, hemos de repetir en escenarios diferentes. Con otro elenco, quizá, pero con los mismos protagonistas hasta que logremos encontrar la maravillosa satisfacción del amor.
**
Algunas veces la tristeza sólo puede desaparecer si leemos libros que nos hagan comprender que todo pasará… lee más aquí.
