Es cierto que la vida no es lo que tenemos.

Aun cuando he perdido tantas cosas

entre mis planes no estaba perderte a ti,

como no lo estaba quererte a ti.

Bendita fue una coincidencia, una mirada, un verbo.

Benditos aquellos besos a los que nos resistimos.

Bendita tú, benditos dedos entre los míos.

 

Cinco años, un segundo;

no hay mucha diferencia para ese eterno fantasma

al que llamo amor.

Mi deber era convertirme en inolvidable para ti,

pero el mundo quedó al revés,

y ahora, ¿cómo te olvido?

 

Tantos olores que disfrazaron tu piel,

tantos de los que me enamoré.

Tantos labiales,

tantos roces de tu cabello de miel.

 

Y apenas esto me queda; nada.

 

No logré convertirme en el príncipe,

si al mirarme al espejo sólo veo a un dragón.

La bestia, el opresor.

Desesperado por conquistar algo que siempre ha estado más allá:

Tú.

 

Ahora mi único consuelo es pensar

en que Dios aprieta pero no ahorca.

Aunque no podré desatar este nudo en mi garganta,

sabiendo que Te Vas.


te vas
Fotografía por Saro Di Bartolo


Referencias: