El escritor francés René Crevel, dijo que el amor ha acabado afirmándose más allá del bien y del mal; bueno, sencillamente el amor hace bueno todo lo malo y convierte el menos en más. Y es que parece que este sentimiento se trata más de una cuestión matemática que química, pues a lo largo de la vida amorosa, existen sumas que terminan en multiplicación y restas que, inevitablemente, acaban en división.
El amor es uno de esos sentimientos que se convierte en una de las experiencia con la que, queramos o no, debemos convivir sin terminar de entenderla. Mucho se ha dicho, cantado y escrito sobre el tema pero por más vueltas y tratos que se le de, las conclusiones sólo provocan más preguntas. Esto parece quedarle claro a Colin Singleton, el protagonista de El Teorema Katherine.
Colin Singleton es un chico como pocos, cuando era pequeño sus profesores dijeron que era un “niño prodigio” y siempre intentó encajar en una familia un poco extraña. A sólo un Verano de ingresar a la Universidad, Colin se encuentra en una crisis: sospecha de sus capacidades intelectuales, deberá tomar una de las decisiones más difíciles de su vida, se aferra a la preparatoria y, lo más importante: debe manejar la ruptura con Katherine XIX. Sí, 19 y no porque se trate de una reina o algo así, sino porque Colin tiene una extraña afición por enamorarse únicamente de chicas que se llamen Katherine. Ni Kate, ni Cathy, ni Kays, mucho menos Cath sino Katherine, así, con todas y cada una de sus letras.
Para calmar su dolor, Colin empleará sus conocimientos matemáticos para desarrollar una fórmula que le ayude a predecir el momento en que terminará una relación, quién será el que la termine, y entender por qué Katherine XIX lo dejó con el corazón roto, lo que lo arrojará a una aventura por carretera en compañía de su amigo Hassan.
Publicado en 2015, John Green presenta El Teorema Katherine, una historia protagonizada por Colin y su amigo musulmán, quienes se enfrentan a un par de las etapas más extrañas de la vida: la adolescencia y los primeros enamoramientos.
