Tiempo que transcurre indiferente cuando hay bienestar, y preocupante cuando la cosa se pone difícil. El continuo es su esencia, el pasado sólo es un recuerdo del tiempo transcurrido.
Sin embargo, ese tiempo no es lineal, se conjuga con el espacio para determinar a los individuos, los convierte en agentes, en participantes o en espectadores.
Hay tiempo que hace diferencia entre las personas, hay tiempo que transcurre con el mismo sentido, pero a distancia construye el hecho en otro espacio.
Tiempo de amor, de desamor y de reencuentro, cruel y despiadado, amoroso y con beneficio; diacrónico y sincrónico el tiempo transcurre con causa y efecto. Hay los rebeldes y revolucionarios, soñadores, como Marcos que situán su tiempo en realidades diferentes.
El tiempo limita y libera, así todos tenemos un tiempo y un momento, dicotómico en sus bondades y sus crueldades; el tiempo te quita y te dispone. El punto es saber qué hacer con tu tiempo.

