Existen frases referentes a la moda con las que un artículo de esta naturaleza convencionalmente empezaría, pero son tan fashionistas y tan superficiales que no harían más que desviar la atención sobre su punto central. El cineasta y novelista francés Jean Cocteau, quien inspiró las fantasías homoeróticas de Xavier Dolan, djo: “La moda muere joven”. Corta pero profunda frase que describe muy bien que nos arrepentiremos en algunos años de lo que vestimos hoy. Suele pasar: lo pasajero, lo vano es efímero. Lo que te define es tu interior, lo que perdura. Picasso sostenía que “la moda es la última piel de la civilización”. ¿Entendible? Sí. ¿Descifrable? También. Lo cierto es que estos últimos tiempos el grueso de las personas recibe lo que no ha pedido, y a pesar de eso lo acepta. Bien lo dijo Luis Buñuel: “La moda es la manada; lo interesante es hacer lo que a uno le dé la gana”. No sólo tu aspecto te hará sentir bien. Es difícil aceptarlo, pero la gran mayoría de la gente te juzga por cómo luces. Bajo esta premisa es indispensable empezar a mejorar esto. Un rasgo generalizado en los individuos pertenecientes a la llamada generación millennial es que se preocupan por su aspecto. Se toman su tiempo para dedicarles atención especial a sus outfits. Sin duda tratan de expresar todo lo que su personalidad y preferencias quieren decir.

En relación con los atuendos, existen ciertos códigos entre las conocidas como “tribus urbanas” o “subculturas”. Componentes estéticos que han trascendido el tiempo, como los elementos punks o los góticos, por ejemplo. Algo sucede con las generaciones más recientes: han recolectado muchas modas y tendencias hasta formar una mezcla, que hace que en su look se integren muchas corrientes. Todo parece indicar que tu forma de vestir, tu corte de cabello, tu peinado, tus ornamentos y, en fin, todo aquello que construye tu imagen está gritando lo que representas, lo que defiendes, lo que te gusta, tus costumbres. Hay algo estrictamente personal e identatario en la moda. En todo caso, lucir bien no es motivo de angustias ni de culpas morales o sociales. Es por eso que a continuación se presentan algunos tips esenciales para para lucir bien, sentirte mejor y que tu imagen represente lo que eres de la mejor manera.
Encuentra tu estilo y aférrate a él

No es necesario acudir a grandes boutiques o pagar para tener el asesoramiento profesional en cuanto a tu perfil. Es bueno contar con el apoyo de un experto, pero gracias a la todopoderosa red, esta generación puede tener un sinfín de información en sus manos, desde qué tipos de gafas usar según la forma de su cara y el corte de cabello que más le conviene, todo por medio de la experiencia de personas reales, con las mismas inquietudes y necesidades. El principio de todo esto es querer hacerlo y dedicarle tiempo.
Evita lo mundano y superficial

Es inevitable querer usar lo mejor en cuanto a marcas, tenis, relojes, celulares. La televisión y la cultura pop enajenan la mente para hacernos sentir necesitados por un status que ellos mismos crean. Mejor aliviánate un poco. Menos es más. Entrar a una tienda departamental y espantarte por los precios no debe suceder si eres inteligente al comprar. El viernes negro, las hot sales, las ventas nocturnas, las tiendas outlet y algunas aplicaciones de venta como Mercado Libre y Amazon ofrecen la oportunidad de comprar a buenos precios con descuentos más acordes con tu economía.
Lucir bien también es una actitud y una forma de pensar

Tu confianza se verá por encima de las prendas que vistes. Siempre la autoestima te da un brillo especial mientras los demás te juzgan por cómo luces. ¿Qué mejor que mostrar una imagen completa, luciendo bien y sintiéndote mejor? Nada te describe mejor que tu forma de actuar y para actuar correctamente hay que pensar correctamente. Una persona que es educada y atenta abre muchísimas puertas. Ser respetuoso, atento y considerado es lo que define a un caballero o a una dama; su consideración para con el otro, aun cuando no se la merezca.
Siempre viste según la ocasión

Lo peor que te podría pasar es que te incomode tu propia vestimenta. Muchas veces te verás forzado a vestir de cierto modo según el evento o ceremonia a la que te presentes. Por ese motivo es indispensable saber tus tallas y medidas, ser muy consciente de que a veces es preciso hacer sacrificios para lucir bien. Es difícil superar las costumbres de la gente o tradiciones de la sociedad; sin embargo, saber adaptarte a las condiciones poco favorables te darán las claves: un concierto, una escapada de fin de semana a un lugar popular es casual, mientras que bodas, celebraciones importantes y eventos sociales importantes requieren un aumento de formalidad. Analízalo y resuelve.
Sé fiel a tu ideología y estilo

Si lo tuyo como hombre es vestir deportivo, unos buenos sneakers y jeans cumplirán su cometido. O como mujer, si pintarte el cabello y usar el color negro para expresar tu estilo es lo que quieres hacer, hazlo. No busques más, eres tú. Sólo cuida los detalles, actualízate y disfruta. Tu estilo es único, nunca quieras ser algo que no eres. Suele criticarse que muchas adolescentes visten blusas o remeras de bandas de rock que jamás han escuchado, pero esas son discusiones peregrinas. Simplemente no pretendas ser alguien que no eres. Vale más ser simple o sencilla que querer llamar la atención haciendo el ridículo.
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