El Post-Rock, como la mayoría de los géneros recientes, es difícil de encasillar. Surgido a principios de los noventa, y tomando su forma actual a finales de esa década, es un género en el que convergen cientos de bandas, muchas con estilos radicalmente diferentes al de las demás. Sin embargo, todas éstas parecen tener tres cosas en común: predominancia de composiciones instrumentales, valerse de dinámicas para el flujo de una canción y recalcar la importancia de la textura musical. Estos términos pueden sonar rebuscados e incluso ambiguos, y esto es porque son un reflejo del género musical al que representan, uno que a primera vista no es fácil de abordar.Como en todos los géneros, hay post-rock que puede ser muy accesible, y post-rock que pareciera requiere una licenciatura en musicología para ser apreciado. El rango que tiene un género como éste hace que a veces se cruce a terrenos propios del rock, ambient, jazz, electrónica, metal e incluso avant-garde. Si lo vemos de esta manera, el post-rock, más que una subdivisión del rock, podría ser un género en sí, con una infinidad de subgéneros en su haber, no obstante, por lo general se divide en sólo dos categorías: post-rock y post-metal.
Para poder entender el género en su forma más general, me di a la tarea de hacer una lista de álbumes que considero esenciales para el desarrollo del género y que, a su vez, se han vuelto un estandarte para comparar la calidad del resto de los trabajos que caen en la etiqueta de post-rock.
Spiderland – Slint (1991)

Considerado por muchos como el primer álbum de post-rock, y uno de los favoritos de las bandas que seguirán en esta lista, Spiderland fue el último álbum de los estadounidenses Slint. Este material resultó como influencia para bandas de post-rock, ya que varios de sus elementos definieron el sonido del math-rock más adelante. Normalmente se considera que el post-rock no contiene vocales, sin embargo, Spiderland es una de las pocas excepciones.
Mogwai Young Team – Mogwai (1997)

El álbum debut de la banda escocesa es considerado regularmente como su mejor trabajo. Procuré que cada uno de los álbumes de esta lista definiera una de las características del post-rock, y en el caso del Mogwai Young Team, me queda claro que es el uso de dinámicas. Canciones como “Like Herod” o “Mogwai Fear Satan”, que duran más de 10 minutos, son de una estructura repetitiva que funciona gracias a la habilidad de Mogwai con el juego de los momentos calmos y el total caos en una canción.
Ágætis byrjun – Sigur Rós (1999)

El segundo álbum de la emblemática banda islandesa contiene todas las características por las que conocemos a Sigur Rós. La voz tratada como un instrumento, las composiciones que rozan el límite entre post-rock y ambient, la guitarra tocada con un arco de cello y, sobre todo, la preponderancia de la textura como un medio de expresión artística. Ágætis byrjun representa la importancia de la textura para comunicar en el post-rock, e incluso demuestra que es un género de idioma universal.
Lift Your Skinny Fists Like Antennas to Heaven – Godspeed You! Black Emperor (2000)

Uno de los álbumes más aclamados de la música underground, incluso tiene un estatus de culto en Internet. Si ya cubrimos la textura y la dinámica con los álbumes anteriores, a éste le corresponde la experimentación instrumental. Godspeed You! Black Emperor sale de la instrumentación tradicional del rock, agregando violines, cellos e instrumentos de viento, lo que expande las posibilidades de creación musical, y permite experimentar de la manera en lo que lo hace Godspeed You! Black Emperor.
The Earth is not a Cold Dead Place – Explosions in the Sky (2003)

El lado amable del post-rock está representado por Explosions in the Sky. Probablemente la banda más popular del género junto con Sigur Rós, el cuarteto texano basa su trabajo en la contraposición de melodías de guitarras, y el mejor ejemplo de esto es precisamente este álbum. Considerado como un álbum conceptual que gira alrededor del amor, The Earth is not a Cold Dead Place es muy ligero debido a lo directo que es su sonido y su intención. Es un álbum que busca que lo primero que pienses cuando lo escuchas es “bonito”.
