CBGB: el sucio santuario del punk y la cultura de Nueva York
Música

CBGB: el sucio santuario del punk y la cultura de Nueva York

Avatar of Andrea Paz

Por: Andrea Paz

9 de octubre, 2015

Música CBGB: el sucio santuario del punk y la cultura de Nueva York
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9 de octubre, 2015




Las grandes ideas se convierten en movimientos y aquellos héroes que las engendraron siempre necesitarán un lugar al cual llamar hogar para que sus paredes cuenten una historia mejor que muchos expertos, lugares que son personajes vitales. París habla por los renacentistas, Tenochtitlan por los Mexicas, y el Coliseo por el imperio Romano, El País de las Maravillas tuvo a
Alicia y CBGB al punk.

¿Cómo que no es una banda? dirán algunos que han visto estas letras en cientos de playeras porque no saben que la historia de ese nombre comenzó en 1973 cuando un exmarine abrió un bar en The Bowery, al sur de Manhattan que representaba la verdadera antítesis al glamour de la ciudad, una zona en donde los pordioseros convivían junto con las prostitutas y la clase baja. La renta del lugar era bastante económica por un pequeño detalle: estaba justo debajo de un asilo para que los pordioseros pasaran la noche. El dueño respondía al nombre de Hilly Krystal que ante todo era un fiel amante de la música, principalmente del country, el bluegrass y el Blues, razón por la que estos géneros inocentemente bautizaron al lugar con sus iniciales: CBGB.
  cbgb

La otra famosa línea que compone el logo del bar es OMFUG que quiere decir: Other Music For Uplifting Gourmandizers. Pero ¿qué es un Gourmandizer? básicamente es alguien hambriento, en este caso de música tal como Krystal. Afortunadamente para la historia de la música, el sueño de Krystal de tener un foro para el country y el blues nunca se materializó y sin jamás proponérselo se convirtió en el tío adoptivo de un genero huérfano y rebelde: el punk.

A mediados de la década de los 70 el disco y la complejidad del rock progresivo, eran respectivamente algo desagradable y una barrera para una juventud ávida por expresarse, a diferencia del movimiento Hippie, en esta ocasión los jóvenes no querían ser parte del algo más grande que ellos o de conceptos como la paz o el amor. El "Yo" era mas importante que el "Nosotros". No importaba si sabían cómo armar su discurso, lo importante era dejarlo claro, aunque hubiera que gritarlo.

Hilly Krystal tenía una mentalidad que cobijaba a la perfección este sentir. Las bandas no necesitaban ser famosas para tocar en su establecimiento, la única condición inamovible era que tocaran material original, nada de covers. Primero estaba la autenticidad y en segundo plano estaba la técnica. Durante los primeros años la mayoría de las ganancias de la entrada se irían a la banda para apoyarlos y el ingreso del bar sería para el local.

La evolución para convertirse en la cuna del punk fue un proceso natural. La banda Television rentaba un cuarto para ensayar a unas cuadras del bar y al darse cuenta de que había un foro en cual pudieran tocar le dijeron a su Manager, Terry Ork, que lo consiguiera, después de varios intentos Terry convenció a Hilly Krystal de agendarlos los domingos, el resultado fue lamentable. Pero ahí estaba la magia de Krystal, en su tolerancia y capacidad de apoyar a personas que a simple vista no tenían ningún talento.

Television y Terry le suplicaron a Hilly que también le permitiera tocar a una banda amiga de Detroit que se hacían llamar (los) Ramones. El resultado fue igual o peor. Para tener una escena no sólo es necesario que haya varios artistas con intereses en común o ideologías afines, es necesario que entre ellos haya convivencia, que se encuentren en las calles, que haya un diálogo o incluso una confrontación para superarse entre ellos mismos y que por consecuencia todos crezcan como una escena.



En ese entonces Nueva York era un lugar en donde la gente iba para poder estabilizarse artística económica y mentalmente, donde se podía vivir de hacer arte por un precio moderado, donde había un sentimiento de riesgo y de innovación estaba en el aire. Eso es lo que CBGB les permitió a los músicos newyorkinos. A pesar de que muchos vivían al día y los artistas se mezclaban con ladrones y pordioseros en las calles, “a diferencia de ahora, que las personas vienen con su vida resuelta, tienen dinero y creen que la ciudad les pertenece” llegaría a decir Patti Smith.

Para 1975 los Ramones ya eran una promesa en la escena underground pero seguían tocando con el Public Address que la banda abridora pudiera conseguir (durante varios años CBGB no tuvo un PA propio). Entre esas bandas llegaron a estar los Talking Heads quienes en ese mismo año tocaron en el pequeño bar para no más de 30 personas. El mismo David Byrne cantaba con timidez el emblemático “fa fa fa fa fa fa…” de "Psycho Killer".

Los grupos eran programados para tocar varias noches de la semana, por varias semanas y con dos presentaciones por noche. Tom Verlaine de Television llevó a Patti Smith a CBGB y The Patti Smith Group tocaría durante siete semanas seguidas, lo que concluirá con que una disquera los firmara. Esta frecuencia permitía que las bandas se instalaran en el bar como si se tratara de su casa, que los Ramones no fueran celebridades si no algunos más entre los asistentes. Las historias y anécdotas que el lugar vivió son tantas como míticas, desde William Burroughs (que vivía en la misma calle) sentado en una mesa vestido de traje escuchando el setlist de Patti Smith hasta la primera presentación de The Police en Estados Unidos con una asistencia bastante floja.


trailer oficial de la película CBGB


Una revolución cultural estaba sucediendo pero nadie se daba cuenta, para ellos sólo era el bar de costumbre con las bandas de siempre. Estaban demasiado cerca para notar su grandeza. Al entrar al club lo primero que se podía encontrar era el escritorio de Hilly (en el cual pasaba la mayor parte del tiempo), después había un largo pasillo que daba lugar a la barra y a algunas cuantas mesas para desembocar en el pequeño escenario, detrás, a pesar de la incontable cantidad de personas (la mayoría de ellos hombres sudorosos) CBGB’s contaba con un solo baño y un pequeño backstage. Y no importaba quién estuviera tocando, Krystal siempre se mantenía en su sitio mientras las cosas no se salieran (tanto) de control.


CBGBs


Él era una figura paternal para estos músicos, si veía que una banda comenzaba a generar más atención, los ponía a tocar más fechas para que tuvieran una mayor proyección, pero no era con el afán de hacer negocios. Krystal nunca se hizo millonario por CBGB, el lugar hasta el día de su cierre estuvo cubierto de deudas y nunca fue propiedad total de Krystal. Durante sus treinta y tres años de existencia el club siempre estuvo sujeto a una renta. Hilly apoyaba a estas bandas porque más que ser un fan de la música que producían, estaba a favor de la expresión.


cbgb-punk

De 1973 al 2006 CBGB fue el santuario más sucio y cultural de Nueva York. Un hoyo que como a Alicia permitía escapar a una tierra de seres extraños, locos y mágicos por igual, en donde el cuerdo era el extraño. Hilly era esa oruga ilógicamente sabia, Deborah Harry y Patti Smith reinas, Joey Ramone y Byrne el sombrero loco y la liebre de una escena mágica y cínica que no habita más este planeta, sin embargo esa magia no nacía de esas sucias paredes llenas de stickers en The Bowery. Como diría la Smith: "Screw CBGB. It's nothing. What makes it is the people and their collective energy. The people make CBGB. You can all start your own."




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Referencias: