El mundo sería un lugar demasiado tenebroso si no existiera la música. Nos hace sentir cómodos en la Tierra, crea una atmósfera indicada que nos motiva a subsistir y siempre está ahí para nosotros, lista para cualquier situación. Vivimos obsesionados con ella, con los festivales y con las experiencias que estos nos brindan porque nos hacen sentir plenos, libres, como si fueran justo la respuesta al porqué de la vida. Respiramos acordes, contemplamos el escenario con nostalgia y pensamos en lo perfecta que sería la vida si tuviéramos la oportunidad de sonorizarla con la música de nuestras bandas favoritas.

“La experiencia que va más allá de sólo música“.
Cuando escuchamos por primera vez nuestra canción favorita en vivo, la euforia se apodera de nosotros. El ambiente se torna perfecto. Gritos, sudor, sintetizadores, vanguardia, la hormona a todo lo que da. Las inclemencias del clima añaden un toque de intensidad al momento pero nada puede impedir que pasemos un buen rato. En la playa, ciudad o incluso en la montaña, como en el caso del Corona Sunsets en Chile, que por primera vez en la historia del festival intentará crear un ambiente de verano en pleno invierno fusionando los elementos perfectos: música electrónica, arte, gastronomía y el momento clave del evento, el atardecer.

“Respiramos acordes, contemplamos el escenario con nostalgia y pensamos en lo perfecta que sería la vida si tuviéramos la oportunidad de sonorizarla con la música de nuestras bandas favoritas“.
A nivel mundial, la música es un arte que cautiva y no discrimina. Eventos como éste, se registran en nuestra memoria y en automático nos permiten dejar atrás la rutina para romper fronteras y entrar en un estado de relajación y fiesta. El valle de Santiago visto desde el mirador alto Farellones, será el lugar en el que este 27 de septiembre la música de artistas como Bag Raiders, Alex Adair, Mabo Deep, entre otros Dj’s, tienen la misión de traer la mejor esencia del verano a la montaña para olvidar el frío en compañía de los beats a aproximadamente 3 mil metros sobre el nivel del mar.

Un ritual único se llevará a cabo cuando llegue el momento de despedir el sol para dar paso a una experiencia cultural, musical y artística que sólo podrás experimentar asistiendo a un Corona Sunsets. El sol cae y la energía sube, mientras el espíritu de la música en la playa se hace presente para lo que pinta ser una fiesta interminable llena de cocteles inspirados en Corona. Una experiencia que va más allá de sólo música.
