Es común que en el mundo de la música se marquen dos vertientes: una comercial y otra un poco más indie; éstas compiten para explotar la tendencia que genere billetes porque, quizás, en algún momento, se perdió el sentido de buscar la calidad y se apostó por entretener, ser moda o simplemente vender. Pero hay disqueras independientes que sacan la casta cuando producen a bandas que se exhiben en festivales importantes y alcanzan el reconocimiento mundial sin tener que encasillarse en los mismos sonidos.
Las brechas generacionales suelen incrementarse y la música, como todas las expresiones artísticas y culturales, se ve permeada por su tiempo: las tendencias cambian.
Las décadas de los 60 y 70 estaban inundadas de rock psicodélico y la consolidación del heavy metal competía con la música disco; en los 80 morían poco a poco los vinilos y cedían el paso a los cassetes, los cuales, en su momento, lo harían con el CD-ROM en los que retumbaban los beats del tecno y el dance. En estos días parece que todo se mezcla y la moda de hoy es la de ayer: lo vintage.
A través de la historia de la música han existido quienes se alejaron de las grandes productoras y crearon nuevos sellos para ofrecer al mundo calidad, visión y novedad en bandas que han demostrado que no se necesita firmar con las compañías enormes para lograr expandirse y hacerse sonar.
Es por eso que en esta ocasión te presentamos a ocho disqueras que no olvidan su pasado ni sus principios. Sus producciones son el destello de la buena música, la que no se olvida, la que se queda. Calidad es su principal cualidad, y no dejan de innovar y ofrecer sonidos que transformen a quienes los escuchan:
Domino

Es posible que sea uno de los más antiguos y exitosos sellos discográficos independientes, vio la luz en 1993 y fue creado por Lawrence de Bell y Jacqui Rice, quien en una entrevista relató cómo, desde un departamento al sur de Londres, abrieron el negocio: Whitney Houston estaba en lo más alto de las listas de música pero ellos se fijaban en Sebadoh –la primera banda que firmaron– y con el paso de los años se expandieron a Estados Unidos, donde produjeron el talento de bandas como: Artic Monkeys, Franz Ferdinand o The Kills.
Alex Turner mencionó alguna vez que la banda ha tenido tanto éxito gracias a la libertad creativa que poseen en conjunción con Domino Records. Una fiel muestra de cómo esta compañía ha logrado ser lo que es por sus principios: promover la calidad y originalidad de la música.
4AD

La carta de presentación del sello 4AD es tener producciones de bandas como los Pixies, Grimes o The National. Los ingleses Ivo Watts-Russel y Peter Kent recibieron el apoyo económico de Benggars Banquet Records en 1979, y a partir de ese momento forjaron un monstruo de la música independiente. Durante su trayectoria se han caracterizado por incluir en su catálogo bandas que reflejan el aspecto underground, agresivo y crudo de las calles.
En 1987 tuvieron su primer hit cuando `Pump Up The Volume´ de M.A.R.S llegó al primer puesto de los charts británicos, pero fue hasta la década de los 90 -cuando se alió con Warner Record- que empezaron a expanderse en Estados Unidos, firmando a bandas como Beirut, Camera Oscura o The Breeders.
FatCat

David Cawley y Alexander Knight eran dos personas que poseían una tienda de discos en Crawley, Inglaterra, pero el cierre de la misma los obligó a buscar nuevos horizontes, aventuras y oportunidades de negocios sin alejarse de su pasión: la música. Así nació FatCat Records, un sello independiente que contó con la ayuda de otra disquera –One Little Indian– y Björk; su objetivo era crear una plataforma donde todo género fuera bienvenido.
A finales de los 80 comenzaron promoviendo música electrónica y post rock, pero actualmente tienen en su cartera a bandas que explotan desde el minimal techno hasta el indie, folk o punk pop. Clara muestra de ello son Animal Collective y Sigur Rós.
DFA

Los fundadores de DFA records siempre habían soñado con tener una firma discográfica. A finales de los 90, James Murphy –vocalista de LCD Soundsystem– y Tim Goldsworthy se conocieron mientras trabajaban en el álbum “Let’s Get Killed” de David Holmes, y a partir de ese momento comenzaron a organizar fiestas en el Lower East Side de Nueva York. Entre la convivencia y las fiestas tuvieron la idea de forjar una compañía disquera, así que compartieron el plan John Galkin y el proyecto tomó forma.
Consiguieron producir a bandas como The Rapture, Hercules and a Love Affair, Hot Chip, Holy Ghost!, Shit Robot y por supuesto LCD Soundsystem, las cuales han ayudado a la materialización y conservación del sello, tanto que es considerado un gigante de la música independiente.
Matador

Los géneros del rock, el experimental y la electrónica han sido lo grandes objetivos de Matador Records, una disquera que comenzó en un departamento de Nueva York hace 27 años y que ahora, de la mano de Chris Lombardi, ha logrado conectar con los amantes de la música.
Dentro de su catálogo se encuentran bandas como Queen of the Stone Age, Savages, Cat Power e Interpol, exponentes que nacieron para estar en los primeros lugares de los charts en todo el mundo y como headliners de reconocidos festivales de música.
One Little Indian

Este sello discográfico tiene su base en Londres y se podría decir que es una herencia de la oleada punk, pues el colectivo que lo creó es resultado de ese movimiento. Uno de los más conocidos es Derek Birkett, quien fue miembro de la banda Flux of Pink Indians.
El destino de One Little Indian no era quedarse en la escena underground poco conocida, pues cuando tomaron fuerza apoyaron otros proyectos como Clean-up Records, Elemental Records, Partisan Records o FatCat Records; Björk apoyó la creación de algunos de los anteriores y también ha sido la artista más destacada de la compañía. Una de las características que tiene este sello es que no ha perdido sus ideales, pues siempre está en pro de abrir los micrófonos a las nuevas propuestas.
Virgin Records

El sello Virgin Records ha hecho ruido desde 1972, pero no comenzó como una productora. Promocionaba bandas por correo: eran una tienda de discos que distribuía todo lo que le pidieran. El éxito vino a partir de que Richard Branson –el dueño– reunió suficiente dinero para dar forma a su sueño: una disquera.
En 1973 Branson vio un nicho importante pero vacío en la industria musical: casi nadie cubría géneros como el rock progresivo, el post punk, el new wave o el, para entonces naciente, trip hop. Bajo esa idea buscó a bandas que se amoldarán a lo que hacía falta, y así pudo darle una oportunidad a exponentes como Sex Pistols, Devo, Massive Attack y Daft Punk.
Transgressive

Es sabido que en los sótanos se han gestado grandes bandas de la industria musical, lo que suena raro es que una disquera haya iniciado de esa manera. Toby L. y Tim Dellow eran dos músicos obsesionados con las bandas, su ambiente y distribución; el instante en que vieron una oportunidad no dudaron en tomarla y cumplieron la que sentía, era su misión en la vida: Trangressive Studios.
La primera banda en su catálogo fue Bloc Party, firmaron con Regina Spektor un tiempo y actualmente cuentan con Neon Indian, At The Drive-In, The Antlers, Foals, entre otras, en sus filas.
La industria musical es un monstruo, a veces con malformaciones y cruel; muchas bandas no relucen y no precisamente por falta de talento, sino porque que no cumplen con los estándares de las tendencias populares, por eso es grato saber que existen disqueras preocupadas por el talento y la creatividad,que puede incluso, impactar a una generación.
Hay que recordar que los grandes creadores están en todos lados, esperando la oportunidad para compartir con nosotros su talento, y para estar con la mejor disposición y energía por si te topas con el que podría ser el nuevo hit, la ciencia dicta que antes de tomar tu primer taza de café, escuches una buena canción, sesión musical que puedes extender hasta el desayuno, y para que sea el mejor te compartimos éstas opciones que puedes preparar en menos de 10 minutos.
