Rockbitch, la banda que debes escuchar para alcanzar un orgasmo
Música

Rockbitch, la banda que debes escuchar para alcanzar un orgasmo

Avatar of Rodrigo Ayala Cárdenas

Por: Rodrigo Ayala Cárdenas

7 de octubre, 2017

Música Rockbitch, la banda que debes escuchar para alcanzar un orgasmo
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Por: Rodrigo Ayala Cárdenas

7 de octubre, 2017


En la etapa de la Inglaterra Victoriana, donde, a juicio del filósofo francés Michael Foucault, se establece la represión femenina moderna de manera masiva. La educación reprimió la sensualidad y la recluyó en las alcobas de las enormes mansiones de familias opulentas, destinando a las mujeres al cuidado de los hijos y al uso del corsé como símbolo de represión emocional; una prenda anudada al cuerpo de la mujer que la sujetaría a sí misma.


Estos pensamientos y costumbres han sido rotos por mujeres a través de palabras y actos transgresores que plantan cara al machismo de la sociedad. ¿Un ejemplo? «Sexuality can give to you / The power to destroy all emptiness / That's true, I knew». Estas palabras son parte de una canción llamada “Sex and the Devil”, interpretada por un grupo de mujeres que semidesnudas, ropa sado y guitarras en mano alababan la libertad sexual y el pensamiento desencadenado del feminismo en el rock. ¿Su nombre? Rockbitch. 

 


Ellas fueron salvajes y naturales. Tocaban su sexo en escena y practicaban un hard rock despiadado con toques de cierto oscurantismo que fascinaba a la audiencia. Hacían del escenario el sitio perfecto para saltar y sacar fuego de sus entrañas, para escupir palabras soeces y convencer a quienes las veían a que el sexo es algo completamente natural. Iban vestidas de cuero y enseñaban los senos al público que las vitoreaba ante su naturalidad. Sus videos tienen una atmósfera añeja, pagana, diabólica. Enormemente sexual. El culto que hacen a la sensualidad y la libertad es absoluto.


Rockbitch, la banda que debes escuchar para alcanzar un orgasmo 1

 

Rockbitch, la banda que debes escuchar para alcanzar un orgasmo 2


Su compromiso con la sexualidad sin tapujos era absoluta: en sus conciertos solían lanzar a la audiencia un objeto conocido como el "Condón de Oro". Quien lo atrapara, tenía las puertas abiertas para tener sexo con alguna de las integrantes de la banda, no importaba que fuera mujer u hombre. Amanda “The Bitch” Smith-Skinner, al bajo; Julie Worland en las labores vocales; Jo Heeley en las percusiones, Nikki Fay haciendo lo suyo en los teclados; Lisa “Babe” Wills en la guitarra rítmica; Luci the “Stage Slut” en la segunda guitarra rítmica, además de "The Beast", el único varón de la banda, conformaron a esta agrupación de culto nacida en Inglaterra, donde el pensamiento de la era victoriana y sus corsés ajustados se hacían mierda en manos de Rockbitch.

 


 Lucy era una de los grandes atractivos del grupo porque simbolizaba el concepto del mismo: era tocada sin pudor alguno en cualquier parte de su delgado cuerpo por los demás miembros de la banda. Ella se paseaba por el entarimado con mirada provocativa y movimientos perversos que despertaban la imaginación del público. De repente, lamía los senos de Julie o ésta tocaba la vagina de su esclava o los pezones de ésta eran jalados por The Beast mientras la música sonaba en el recinto. Rock y sexo jamás han vuelto a ser conjuntados de manera tan acertada como con esta banda de oscura lujuria que se disolvió en 2002.


Rockbitch, la banda que debes escuchar para alcanzar un orgasmo 3

 

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Además de una buena descarga de rock, el objetivo de la banda era que la gente se diera cuenta de que el sexo es algo natural en el ser humano. Perseguían eliminar todos los dogmas y estigmas de la sexualidad femenina, no como un medio para provocar sino como un verdadero estilo de vida. En ellas no había mentira alguna, sus actos eran transgresores porque su personalidad era así: arriesgada, sexy y libre. En ellas imperaba una filosofía Wicca, una creencia filosófica cercana a la brujería donde se adora la sexualidad como algo sagrado y la naturaleza como creadora. Para Rockbitch, la vagina era el centro sagrado de toda la sexualidad, por ello es que en sus conciertos era mostrada o explorada de manera tan espontánea y gráfica.


Rockbitch, la banda que debes escuchar para alcanzar un orgasmo 5

 

Diversos sellos discográficos censuraron a la banda debido a sus creencias, imagen y provocativos conciertos. Holanda fue una de las sedes donde la banda tocó con mayor regularidad, lo cual la llevó a grabar un disco en vivo, Rockbitch Live in Amsterdam, una manera de retribuir el cariño y la admiración que el público de dicha ciudad les profesaba. Entre la audiencia y la banda se creaba un verdadero ritual donde la magia del sexo envolvía todos, un aire de libertad (y libertinaje) se respiraba en cada canción, cada nota y cada caricia que las chicas se daban o proporcionaban a los asistentes. Todo se convertía en un trance donde los cuerpos, los sexos, la saliva, el semen y el rock eran materias sagradas.

 


 Cada uno de sus temas era una invitación a explorar el lado oscuro del rock, el lado luminoso de la sexualidad y sumergirse en un ritual de tintes paganos donde no existía límite alguno de pensamiento o acción:

She's got her legs wrapped round her head / She don't care she's being fed / I've got my fist down deep inside / Cause she'll come then she'll cry / She's got her legs wrapped round her head / She don't care she's being fed / She wants my fist deep in her cunt / Till she sweats, comes and grunts


Rockbitch, la banda que debes escuchar para alcanzar un orgasmo 6


Rockbitch, la banda que debes escuchar para alcanzar un orgasmo 7


No ha vuelto a existir nada parecido a ellas. Rockbitch llevó al extremo el lado más sucio del rock, pero también el más puro de la liberación femenina. Pese a ya no estar juntas, las últimas noticias que se tienen sobre estas mujeres del rock, que también incursionaron en el punk, es que viven juntas en una especie de comuna, algunas alejadas de la música, otras todavía colaborando en proyectos esporádicos. Que las sagradas leyes salvajes de la naturaleza tengan en su gloria a Rockbitch y su legado de sexo, rock y libertinaje.