No cabe duda que la capacidad de los humanos para comunicarse con sus iguales a través de un lenguaje formalmente establecido que permite enviar, recibir y analizar información tanto sencilla como compleja es una habilidad única de nuestra especie y, lo que de una u otra forma, nos ha dado una ventaja sobre las otras criaturas con las que compartimos el planeta.
Sin embargo, a pesar de la importancia que la comunicación y el lenguaje han desempañado en el proceso evolutivo del ser humano, al día de hoy no se sabe cómo fue que los distintos idiomas que actualmente conocemos se originaron.
Muchos estudios, teorías e historias se han divulgado en un intento por dar con una explicación de cómo los sonidos evolucionaron hasta convertirse en palabras que después se unieron con otras y formaron oraciones hasta que, finalmente, se creó el lenguaje.
Pero el tan conocido misterio parece haber sido descifrado gracias a un estudio realizado por un grupo de científicos de la Universidad de Durham, las primeras pistas creíbles que podrían revelar cómo fue que los humanos conseguimos comunicarnos a través de palabras e ideas que a su vez se pueden representar con caracteres.
Este estudio se publicó por primera vez en la revista Nature Human Behavior y estuvo enfocado en estudiar los sonidos que realiza nuestro pariente más cercano en la cadena evolutiva: el orangután.
Tras haber recopilado, grabado y analizado más de 5 mil sonidos distintos realizados por aproximadamente 48 orangutanes salvajes pertenecientes a cuatro comunidades distintas, los científicos aseguran tener pruebas suficientes para creer que estos animales cuentan con un sistema de comunicación similar al que los humanos utilizaban en sus inicios.
“El lenguaje humano es extremadamente complejo; nos permite transmitir cualquier tipo de información que deseemos a través de sonidos, lo que nos lleva a pensar que lo que ahora conocemos como palabras fueron en un principio una serie de sonidos rudimentarios como los actualmente utilizados entre los orangutanes para darse a entender”, explicó el doctor Adriano Reise Lameira, quien coordinó la investigación.
De acuerdo con los investigadores, los orangutanes utilizan muchos sonidos que producen sin la necesidad de usar la voz, por ejemplo: truenan la boca y los labios, aúllan o hacen sonidos guturales.
El profesor John Moors, otro de los integrantes del equipo de investigación comenta que las vocales fueron de los últimos sonidos que se crearon debido a su complejidad, ya que para poder pronunciarlas se requiere una acústica y coordinación vocal mucho mayor que con las consonantes.
Estas revelaciones de cómo los orangutanes utilizan sonidos específicos para comunicarse, permiten entender a los investigadores cómo se creó el lenguaje.
“Al parecer la evolución se dio por bloques. Al principio, de entre todos los sonidos utilizados habían varios que significaban lo mismo, lo que permitía dar contexto de diferentes situaciones con mayor facilidad. Después se añadieron sonidos que unían otros más, como las vocales, permitiendo formar nuevos bloques de sonoros y así sucesivamente”, explicaron los investigadores.
Todavía existen muchas interrogantes, sin embargo, este hallazgo representa un avance sorprendente en el entendimiento del desarrollo del método de comunicación humano más complejo hasta ahora conocido y que nos ha puesto por encima del resto de las especies con las que compartimos el planeta.
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