
Helga Pataki fue uno de los personajes más icónicos de la famosa caricatura ‘Hey Arnold!’ de Nickelodeon, quien se distinguía por mostrarse fría, dura e incluso agresiva con sus compañeros de escuela pero sobretodo con el protagonista Arnold, a quien amaba en secreto.
Cuando éramos niños siempre juzgamos a Helga, sin embargo, hasta que comenzamos a crecer y percatarnos de la vida real, nos dimos cuenta que realmente ella no era tan mala, sino que fue una víctima de sus propios padres y la sociedad en general.
Lo anterior quedó sustentado en uno de los episodios de la penúltima temporada de ‘Hey Arnold!’ cuando la misma Helga confirmó el motivo de sus reacciones tan agresivas y de esa adoración extrema por quien llamaba “cabeza de balón”.
¿Por qué Helga se enamoró de Arnold?
En el episodio 78 de la cuarta temporada de ‘Hey Arnold!’ llamado ‘Helga va al psiquiatra’, el personaje se sincera con la Dra. Bliss, quien ya había observado en ella comportamientos muy sospechosos con sus compañeros pero en especial un interés por molestar a Arnold, lo cual la hace analizarla.
La psicóloga al preguntarle a Helga sobre su pasado, comenta: “Nadie en mi casa sabe siquiera que existo”. Y en su relato (acompañado de flashbacks), lo que se puede notar es que el personaje creció con una familia disfuncional que nunca le dio amor ni la atención que necesitaba: Una mamá alcohólica, un papá obsesionado con su negocio y una hermana mayor llamada Olga que recibía toda la atención de sus padres.
¿Y el amor obsesivo por Arnold, qué tenía que ver? De acuerdo al testimonio de Helga, durante su primer día en el preescolar fue totalmente ignorada por sus padres hasta el punto de olvidar el nombre de su propia hija, mientras elogiaban a Olga y sus dotes por tocar el piano.

Helga con tan solo cuatro años de edad tiene que ir sola a su primer día en el preescolar y en el camino, se encuentra con varios obstáculos, una tormenta, un perro que le roba su almuerzo, charcos de lodo con los que queda empapada, hasta que ve la luz cuando un pequeño niño (Arnold) se acerca a ella para rescatarla y compartirle su paraguas.
Después de conocer todo lo que era el desprecio y vivir ignorada por su familia, Helga sintió el cariño sincero y puro, así como la protección de un niño que sin conocerla, incluso elogió su gran moño rosa y le compartió de su almuerzo.
Eso para Helga fue un impacto muy drástico en su vida, pues por primera vez conocía un sentimiento así. Aunque todos en algún momento, la juzgamos por ser tan bully con Arnold y luego amarlo en secreto (hasta crearle un altar), lo cierto es que, tomando en cuenta su triste pasado (e incluso presente), Helga nunca supo cómo expresar sus sentimientos, ni siquiera controlarlos… y no era su culpa, simplemente nadie antes había sido “tan bueno” con ella.
Quizá la próxima vez que veas ‘Hey Arnold!’, comprendas el por qué de la forma de actuar de Helga, y que aunque su amor obsesivo tampoco es algo digno de aplaudir, es solo una niña de cuatro año de primaria que nunca había conocido el amor, ni el de su propia familia.
