Ni más ni menos. Ni mejores y peores. Las personas que padecen síndrome de Down son sólo eso: personas. Seres humanos que son capaces de crecer, madurar y desarrollarse en la sociedad con cualquiera.
Personas que día tras día salen a trabajar, a estudiar y a vivir de una forma que les permita sentirse útiles y productivos, pero en su camino se topan con barreras que les impiden lograr su objetivo. Los prejuicios son quizá los frenos que más detienen su andar.
Para hacer frente a estas formas de pensar erróneas, la documentalista chilena Maite Alberdi grabó “Los niños”, una cinta en la que los protagonistas son personas con síndrome de Down que reflejan en pantalla su molestia porque el resto de la sociedad se empeñe en tratarlos como si fueran menores de edad, incapaces de hacer las mismas cosas que aquellos que no padecen la misma enfermedad.
El problema con los prejuicios hacia los adultos con síndrome de Down no se quedan sólo en la condescendencia; no poder trabajar en cualquier lugar, sin importar que sean aptos para ello, recibir una educación deficiente, tratos discriminatorios e incluso obtener sueldos por debajo que los que obtienen las personas sin este padecimiento son sólo algunas de las cosas que tienen que padecer por culpa de vivir en una sociedad desinformada que oculta su ignorancia disfrazándola de falsa e innecesaria compasión. “Los niños” es un documental que constantemente juega con la frontera de la ficción; la documentalista Maite Alberdi y busca reflejar dos tipos de molestia: la primera es la que las personas adultas que tienen esa discapacidad sienten cada vez que los demás los tratan con condescendencia, como si fueran menores de edad.
*
Podría interesarte:
Mikayla, la chica con síndrome de Down aspirante a Miss Universo
Joven con síndrome de Down cumple su sueño de presentar el clima en televisión
Retratos del Síndrome de Down
