Debido al interés que ha tenido Rusia en los últimos años sobre cómo el aumento de las temperaturas ha creado nuevas rutas de navegación y los beneficios que éstas representan para la posible explotación de recursos minerales inaccesibles hasta la fecha, el país decidió establecer una serie de bases militares y científicas en el Ártico.
En este verano, alrededor de 60 personas, incluyendo civiles de la Sociedad Geográfica rusa, realizaron una de las expediciones rutinarias a un par de archipiélagos nombrados como Tierra de Francisco José y Nueva Zembla; tras dicha expedición, el ministerio de Defensa anunció que había encontrado cinco nuevas islas en la bahía de Vize, frente a Nueva Zembla, un gran archipiélago montañoso con dos islas principales.
Pero, para ser precisos, estas islas se habían detectado anteriormente vía satélite en el 2016, sin embargo, esta expedición fue la primera en visitarlas físicamente pues estaban escondidas por debajo de unos glaciares, indicó el jefe de la flota, el vicealmirante Alexander Moiseyev, en una rueda de prensa en la ciudad de Moscú:
«Principalmente, esto se debe, por supuesto, a los cambios en la situación del hielo. Antes, eran glaciares, pensábamos que formaban parte del mismo glaciar. El derretimiento, el colapso y los cambios de temperatura hicieron que estas islas quedarán al descubierto».

De acuerdo con el reporte de Science Alert, estas islas tienen distintos tamaños; dos de ellas son considerablemente pequeñas pues tan sólo miden 30 x 30 metros aproximadamente, mientras que la más grande de las 5 mide hasta 54 mil 500 metros cuadrados. Del mismo modo, a pesar de contar con 3 años de haber emergido, los científicos han encontrado señales de que la vida silvestre (es decir, plantas y animales) ha aprovechado estas extensiones de tierra.
Según un informe sobre el calentamiento global del mes pasado generado por las oficinas de las Naciones Unidas, en los últimos años, entre 2015 y 2019, se ha registrado el mayor número de pérdidas glaciares en la región ártica. En este mismo informe, también se confirmó la existencia de una isla que había sido previamente ubicada un mapa como una península de Hall Island, parte del archipiélago de Tierra de Francisco José, al oeste de Nueva Zembla.
En la actualidad, otro signo del cambio climático y la crisis medioambiental que atravesamos es que la temperatura de los mares ha incrementado, lo cual permite que ahora ciertas zonas del Ártico sean navegables y que sucedan con mayor frecuencia este tipo de hallazgos.

