“La Ley de Murphy” no es de carácter científico, sino que en realidad se basa en la experiencia de las personas, ya que viene de un pensamiento negativo, el cual ha ayudado a aceptar con pesimismo y resignación un posible futuro poco producente.
Sin embargo, los científicos han vinculado esta frase con la segunda y tercera ley de la termodinámica, las cuales se refieren a: “El producto de la masa de un cuerpo por su aceleración es directamente proporcional a la magnitud de la fuerza que actúa sobre dicho cuerpo”, la cual se interpreta como: “abandonados a sí mismos, los sistemas tienden a volverse más desordenados”.
Y “cuando dos cuerpos interactúan aparecen fuerzas iguales y de sentidos opuestos en cada uno de ellos” interpretada de la siguiente manera: “el orden perfecto es prácticamente imposible”, respectivamente.
“La ley de Murphy” está basada en el concepto de “entropía” el cual, a grandes rasgos, habla de la probabilidad que existe de que sin importar las condiciones en las que se de una situación en particular, ésta tiende al inminente fracaso sin importar el lapso que este abarque.
Esta perspectiva ha permitido que, a nivel social, se tenga una visión que permita realizar estadísticas en las que una situación llegará a su punto de des fortunio, lo cual se maneja como una previsión de desastres.
¿Cómo se llama la ley que todo sale mal?
La persona que le da el nombre a esta frase es nada más que el ingeniero aeroespacial, Edward Murphy Jr. de origen estadounidense que trabajaba en la Fuerza Aérea en el año de 1949. La frase se dio en la misma base aérea en la que se llevaba a cabo su la investigación en la que se encontraba un equipo de las Fuerzas Aéreas que estaba tratando de mejorar la precisión de las mediciones de la Fuerza G.

Se tenía que hacer una conexión de extensómetros al arnés de la máquina de pruebas, sin embargo, los mecánicos que realizaron dicha tarea conectaron los extensómetros en el orden equivocado, esto provocó que se cancelaran los extensómetros de manera simultánea, haciendo que el resultado de todas las pruebas que se habían realizado, diera como resultado 0.
Y siendo Murphy popularmente conocido como una persona altamente perfeccionista, le dijo a los presentes, que “Si hay alguna manera de que puedan hacerlo mal, lo harán”. A partir de entonces, el coronel John Paul Stapp, conocido como la persona más rápida de la historia, se encargó le popularizar la frase.
Esta frase permeó en todas las personas que se encontraban dentro de las instalaciones, por lo que pasó de boca en boca desde los años cuarenta, hasta que se hizo mucho menos personal y lasciva, transformando así la reputación de Murphy y siendo utilizada hasta hoy en día.
