Formas en las que una relación puede cambiar nuestro cerebro
Tecnología

Formas en las que una relación puede cambiar nuestro cerebro

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Por: Alejandro I. López

3 de febrero, 2017

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3 de febrero, 2017



Si habría que describirlo en una palabra, tal vez la más certera sería caos, lo opuesto a un orden establecido que se comporta de forma impredecible. El amor es caótico, no sólo en el complejo choque de mundos que pueden ser  distintos, ni en las vicisitudes de un sentimiento que se considera el más elevado de la especie humana. A escala microscópica y en los impulsos eléctricos enviados desde el cerebro, la situación es similar: mientras vives en una montaña rusa emocional, un subidón hormonal se apodera de tus acciones y pensamientos, provocando el paso de la euforia a la tragedia en un segundo.

¿Cómo se comporta tu cerebro y cuáles son los cambios más significativos que sufre el principal órgano del cuerpo humano cuando está enamorado? Aquí algunas certezas científicas de lo que pasa cuando el amor se instala en tu mente:


Una droga poderosa

cerebro enamorado

La voluntad de compartir con el ser amado ha sido comparada a lo largo de la historia con una adicción, un impulso imposible de retener que nubla la razón y se enfoca únicamente en encontrar de nuevo a esa persona especial; sin embargo, nunca ha sido más cierta la noción de que el amor funciona como una poderosa droga. El cerebro de un enamorado activa las mismas áreas que se relacionan con la adicción a las drogas y que responden a sustancias como la cocaína y heroína. Según el Dr. Jim Pfaus en entrevista para el rotativo Psychology Today:

"El amor es un hábito formado por el deseo sexual como recompensa por sentirlo. Funciona de la misma forma que el cerebro de las personas adictas a las drogas".


Esta sensación provoca un cóctel hormonal explosivo sin comparación en el cuerpo humano, protagonizado por la dopamina. El mundo se vuelve de color rosa y los defectos de la persona amada desaparecen para creer que en verdad se trata de alguien único y el nexo es el más especial que jamás se haya experimentado.

cerebro en amorado

La euforia es provocada por un aumento de dosis de dopamina siete mil veces mayor que la de un individuo común y es especialmente intensa en los primeros meses de relación. Un estado impulsivo se apodera del cuerpo y provoca actitudes desenfrenadas, motivadas por la recompensa que recibe el cerebro al estar en contacto con la pareja.


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El enamoramiento: ¿un trastorno psicológico?

cerebro enamorado

¿Es considerado normal un estado que trae consigo obsesión, pensamientos intrusivos, acciones imposibles de controlar y otras alteraciones psíquicas? Si los indicios psicológicos y fisiológicos del amor se fragmentaran entre sí, nadie podría dudar que se trata de un trastorno que acarrea un desequilibrio en el individuo que lo padece. La inestabilidad emocional es un rasgo cardinal que define al trastorno obsesivo compulsivo (TOC). Las personas que lo sufren experimentan pensamientos repetidos, perturbadores e invasivos que se llevan la calma y traen consigo ansiedad.

Algo similar ocurre con los enamorados: según Helen Fisher, doctora en antropología especializada en biología, pensar en el ser amado se convierte en una actividad obsesiva. Hay parejas que dedican 85 % de su tiempo despiertos a esa persona especial; una cifra que de tratarse de cualquier otro estado, estaría catalogada como un TOC y rayaría en la psicosis. No obstante, el amor funciona como una "enfermedad ampliamente aceptada" alrededor del mundo, a pesar de los altos niveles de ansiedad que un enamorado puede presentar a lo largo de una relación.


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Oxitocina y vasopresina, el éxito de una relación

cerebro enamorado

La oxitocina juega un papel imprescindible en el amor y es la encargada de crear un poderoso vínculo entre dos personas que están mutuamente enamoradas. Después del subidón hormonal que suponen los primeros meses de la relación, el cuerpo responde con un decremento de la dopamina y la oxitocina poco a poco toma su lugar.

Esta hormona no sólo trae consigo un sentimiento de plenitud y bienestar, también genera conexiones neuronales que, junto con la vasopresina, trabajan asociando este cúmulo de sensaciones agradables con la persona amada. Algunos neurocientíficos consideran que el efecto de estas dos hormonas en el cerebro es el responsable de que una persona que ama en verdad se mantenga fiel a su pareja, así como del éxito de una relacion o el desinterés y la consiguiente ruptura al encontrar un compañero de vida.

cerebro enamorado
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A los humanos nos agrada pensar que más allá de las reacciones químicas que causan el conjunto de síntomas que conocemos como amor y enamoramiento, existe algo especial que rebasa toda explicación científica. Nos parece demasiado terrenal que tal sentimiento encuentre una explicación a través de un entramado neuronal de estímulos e impulsos eléctricos. Quizá las mismas reacciones que nos dotan de conciencia, son las que provocan la necesidad de concebir al amor como algo inexplicable, que se levanta sobre lo conocido, sólo para aterrizar sutilmente en una necesidad tan material y científica, como humana.







Referencias: