“El agua corriente es un ingrediente esencial para la vida, es un requisito para la habitabilidad. Determinar la presencia de agua líquida es un paso para establecer que la superficie de Marte es un lugar que puede ser habitado”.
Mary Beth Wilhelm, investigadora del Centro Arnes de la NASA
Las imágenes de Marte capturadas este año por la sonda MRO de la NASA arrojaron datos que han cambiado la manera de ver al planeta rojo: en ellas se pueden visualizar unas “estrías” en el terreno que se precipita colina abajo, y los expertos intuyen que se trata de causes de agua que aparecen y desaparecen. Este nuevo hallazgo refuerza la idea de que se trate de agua estacional; lo cierto es que de la intuición a la realidad hay un gran abismo y hasta el momento no se ha podido demostrar que esas grietas se deban realmente a agua líquida, lo que haría más tangible la posibilidad de que haya vida en Marte.
Sin embargo, este lunes se publicó un nuevo estudio en Nature Geoscience, que aporta importantes pruebas para afirmar que en estas grietas hay agua líquida, muy probablemente salada. Los responsables del trabajo publicado, han analizado píxel por píxel las imágenes del planeta tomadas por la sonda MRO con CRISM, un espectrómetro de imagen que permite identificar los minerales y otros compuestos que hay en la superficie marciana.

En los resultados se muestra la presencia de sales hidratadas, las cuales permiten que el agua permanezca líquida a temperaturas muy bajas, de hasta 70 grados bajo cero. En abril, otro estudio del equipo científico a cargo del robot Curiosity ya había señalado que en el cráter Gale se puede formar gua líquida gracias a un tipo de sales conocidas como percloratos, los responsables del nuevo estudio explican que la presencia de percloratos y cloratos implica que probablemente se forma agua líquida y que esta arrastra los minerales corriente abajo. El agua se formaría en las estaciones más cálidas y estaría en forma de salmueras (agua con sal disuelta).
Desde hace años se ha sabido que en el pasado hubo grandes cantidades de agua corriente en Marte y también se conocía de la existencia de agua congelada bajo su superficie, pero la importancia de este nuevo descubrimiento radica en que es la primera vez que hay evidencia directa de la existencia actual de este líquido en la superficie del planeta rojo, a pesar de que aún no se sabe de donde procede.

Pero, ¿Qué significa que haya agua en Marte? ¿Hay vida en el planeta rojo?
Los investigadores piden que no supongamos de más; el hecho de que haya agua congelada, corriente o ambas, no implica directamente que haya vida en ese planeta.
“El primer paso para averiguar si hay o hubo vida en Marte es determinar lo habitable que es el entorno, lo extremas que son las condiciones en el planeta”. Dice la investigadora de la NASA, Mary Beth Wilhelm.
Por otro lado, Joe Michalski, investigador sobre Marte del Museo de Historia Natural de Londres, en Reino Unido, señala que el estudio es un avance fascinante, en especial por lo que significa la posibilidad de que haya microbios vivos en el planeta.
“Gracias al estudio de los extremófilos en la Tierra, microorganismos que viven en condiciones extremas, sabemos que algunos seres vivos no sólo sobreviven sino que prosperan en condiciones muy áridas, muy salinas o en cualquier caso extremas en comparación con lo que es habitable para un ser humano. De hecho, en la Tierra, allá donde encontramos agua, hallamos vida. Por eso el descubrimiento del agua en Marte durante los últimos 20 años es tan emocionante”.

Sin embargo, estos son apenas los primer pasos, se requiere mucha más investigación para poder develar el secreto de Marte. Ya existe un robot (Curiosity) en el planeta y en el 2020 mandarán otro para buscar señales de vida, también se habla de la posibilidad de enviar una misión tripulada al planeta rojo.
“Es algo en lo que estamos trabajando, es uno de los objetivos. Esperamos que nuestro descubrimiento actual lo haga más posible. Encontrar agua en la superficie de Marte hará más fácil que se pueda sobrevivir en el planeta y lo hará más barato”.
Mary Beth Wilhelm, investigadora de la NASA.

Fuente
BBC Mundo
El País
National Geographic
