Razones científicas por las que hablar de razas humanas es absurdo
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Razones científicas por las que hablar de razas humanas es absurdo

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Por: Alejandro I. López

19 de octubre, 2017

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Por: Alejandro I. López

19 de octubre, 2017

La idea de que los humanos pertenecemos a distintas razas ha funcionado como un rasero efectivo para perpetuar condiciones jerárquicas, de dominación y clase, pero la realidad es completamente distinta.


Los nazis aludían a la supremacía racial mientras asesinaban a millones de personas que consideraban inferiores. A inicios del siglo XVI el debate europeo sobre la Conquista de América se avivaba con una polémica sin parangón: ¿tienen alma los habitantes de ultramar, o se trata de criaturas bestiales, una raza débil que debía someterse a la cruz y la espada?

En la Inglaterra victoriana, la teoría de la evolución propuesta por Charles Darwin demostraba su lado más oscuro en manos de Herbert Spencer y otros ilustrados de la época que –tal y como el propio Darwin aceptaba tibiamente– aseguraban que los humanos provenían de distintas razas cuyo estado natural era la competencia por la subsistencia. En un contexto donde el auge de la Revolución Industrial y un incipiente capitalismo provocaban una transformación sin precedentes en la convulsa sociedad de entonces, el darwinismo social no sólo funcionó a la perfección para legitimar los vertiginosos cambios, también intentó explicar con bases pseudocientíficas la desigualdad entre los hombres.


Desde los barcos repletos de esclavos africanos que llegaban a las costas de Jamestown y Marblehead mientras se forjaba la nación más poderosa del mundo, hasta el regreso contemporáneo de los supremacistas, la idea de que los humanos pertenecemos a distintas razas ha funcionado como un rasero efectivo para perpetuar condiciones jerárquicas, de clase, e incluso quién es digno de sobrevivir y quién debe perecer, pero...


¿Cuál es la respuesta de la ciencia al respecto? ¿Existen razas humanas?


Razones científicas por las que hablar de razas humanas es absurdo 1

A pesar de que en el pasado más remoto de la humanidad existieron distintas razas que coincidieron temporal y geográficamente, el devenir de nuestra especie (identificada taxonómicamente como Homo sapiens) es en términos biológicos, homogéneo. Las subespecies de otros seres vivos que reconocemos como tal son fruto de miles de años de procesos evolutivos diferenciados, donde factores como el grado de aislamiento de un grupo o la reproducción selectiva provocaron ligeras variaciones.


El antropólogo Robert Sussman ha dedicado los últimos años de su vida a responder esta cuestión. Para ello, decidió estudiar el grado de aislamiento de distintos grupos humanos desde sus orígenes, combinando datos genéticos con información de migraciones que pudieron haber influido en la creación de una subespecie.


La conclusión de Sussman encontró dos hechos fundamentales que guiaron la evolución humana: una migración constante y cada vez más amplia favorecida en principio por el nomadismo y las restricciones de apareamiento entre individuos provocadas por la distancia.


Razones científicas por las que hablar de razas humanas es absurdo 2


El resultado coincide con las conclusiones de investigaciones recientes: aun en las poblaciones más aisladas por largos periodos (como los aborígenes de Australia), la humanidad ha estado interconectada a partir de la variabilidad genética, renovada en cada oportunidad de apareamiento.

Por lo tanto, es posible concluir que en 200 mil años de evolución del humano moderno no existió variación genética alguna que llevara a la creación de subespecies o razas. Todos los seres humanos compartimos un fenotipo común, idénticas disposiciones anatómicas y una conducta similar como especie. No existe diferencia genética que permita afirmar lo contrario.

Esto significa que no importa si se trata de una persona de la África subsahariana, de un latinoamericano o un individuo de ascendencia nórdica: comparten un grupo genético idéntico y no es posible esbozar diferencias claras en función del mismo.

Razones científicas por las que hablar de razas humanas es absurdo 3


Esta respuesta coincide con la conclusión del estudio “Removing race from human genetic research” (2016) de la Universidad de Drexel, que aporta un panorama aun más claro y llama a la comunidad científica a «encontrar una mejor forma» de explicar la evolución humana sin el concepto de raza : «La ascendencia es una declaración sobre un individuo con respecto a otros en su historia genealógica, una forma de comprender la herencia genómica de cada persona». Por el otro lado, «la raza es un concepto basado en el estudio de patrones que ha llevado a científicos y algunas personas a esbozar conclusiones sobre la organización jerárquica de los humanos».

En realidad el concepto de raza es un término real, utilizado históricamente por distintas sociedades como un argumento para legitimar una supuesta superioridad sobre otra cultura, civilización o grupo humano cualquiera, pero a todas luces, tal tesis carece de validez científica.


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