Un robot no hará daño a un ser humano o, por inacción, permitir que uno sufra daño.
— Isaac Asimov
Isaac Asimov escribió las tres leyes de la robótica como un planteamiento hipotético para proteger a los humanos dentro de las historias de ciencia ficción de los robots. Una manera de evitar un efecto parecido al de Frankenstein y que en algún punto se pusieran en contra de aquellos que los crearon.
La tríada remite a un solo punto y es que ningún robot podría hacerle daño a un ser humano ni por mandato de otra persona, aun cuando están diseñados sólo para seguir órdenes. Dentro de las hipótesis de Asimov, a quien le debemos grandes historias y publicaciones científicas, consideró como real la posibilidad que entre humanos y robots existiera algo más allá de una relación hombre-máquina, uno de los ejemplos más claros actualmente es TitanFall 2.
¿Por qué la nueva entrega del videojuego nos da otra mirada hacia la “vida artificial”?, básicamente, porque plantea la hipótesis de una amistad entre hombres y robots que hoy podría sonar imposible, pero no podemos descartar que en algún punto la humanidad se enfrentará a una era donde las máquinas tomen un lugar dentro de nuestra vida cotidiana o que incluso lleguen a ser una parte de nosotros, como de la familia o que sea capaz de hacer cosas inimaginables con tal de buscar nuestro bienestar.

En TitanFall 2, conocemos a un pequeño Jack Cooper en el momento en el que su familia se trasladó a la Frontera en busca de una vida mejor debido al declive de la sociedad en la Tierra, la mala distribución de la riqueza y el empoderamiento de las corporaciones. Además, sufrió el acoso y la explotación de los cuarteles de la Interstellar Manufacturing Corporation (IMC), una empresa de fabricación interestelar que en poco tiempo se extendió a otras colonias para explotar sus riquezas, destruyó hogares y familias y desató una guerra civil.
La IMC siguió irrumpiendo en la vida de los habitantes del sistema natal de Cooper y por ello se ofreció voluntario como fusilero de tercera clase de la milicia para liberar a la Frontera de la opresión.

Con el tiempo, la milicia desarrolló titanes, al igual que la IMC, pero bajo lineamientos distintos. La IMC, liderada por el General Marder, considera que tanto los pilotos como los titanes son unidades desechables e intercambiables, mientras que para la Milicia, esta unión puede ser un dúo dinámico, pues el robot encuentra esa parte humana, de confianza y compañerismo a tal grado que los pilotos son capaces de arriesgar su vida para salvar a su titán.
Así es la historia a resumidas cuentas de TitanFall 2, un videojuego que plantea una unión entre hombres y máquinas en contra de un sistema de corporaciones que explotan, matan y dejan sin hogar a familias enteras.
Hay que resaltar que la fortaleza de la rebelión no son las máquinas ni la tecnología, sino el punto de conexión que un piloto y su titán generan, ya que mejora sus capacidades de ataque en un momento donde la fusión entre el cerebro del humano y la fortaleza del robot los vuelven invencibles.

De la misma forma que Asimov y sus leyes de robótica, en TitanFall 2 los titanes se rigen bajo tres protocolos:
Protocolo 1: Enlazar al piloto.
Protocolo 2: Completar la misión.
Protocolo 3: Proteger al piloto.
Con esto se plantea la posibilidad de que las máquinas lleguen a tener un papel importante dentro de la sociedad, donde su principal misión sea mantenernos a salvo, sin quedar fuera la idea de que el humano genere un lazo estrecho, una relación que más cercana a la amistad y lealtad con otras personas.

TitanFall 2 es un videojuego que ha superado por mucho a otros dentro de su ramo, ha sido ranqueado en los mejores conteos gracias a la calidad que tiene, desde el contenido de la historia y los gráficos, hasta las opciones de juego en solitario y multijugador.
https://www.youtube.com/watch?v=EXwdWuSuiYA
Es curioso, y puede sonar descabellado, pero quizá algún día podríamos vivir una situación similar donde nuestros mejores aliados sean las máquinas. Tal como Asimov lo plantea en sus novelas y en las leyes de robótica, ellos son incapaces de dañar a los humanos, están para protegernos y a la vez nosotros a ellos, por lo que podrían ser la única solución cuando la humanidad se encargue de autodestruirse.
