Viajar cualquiera; vivir enamorado del mundo, sólo unos cuantos. Al momento de tomar la maleta hay una cantidad inimaginable de personas que sólo se mueven con la angustia de los check-in o la preocupación de los vuelos como motor para sus actividades turísticas. Eso por no mencionar a aquellos que persiguen enajenadamente las experiencias más exquisitas que marcan la tendencia en redes sociales. Eso ni es vida ni es descanso. ¿Para qué coartar la oportunidad de apreciar lo que nos rodea sólo por una selfie o una anécdota vaga a nuestro regreso? No tiene ni el más mínimo sentido perseguir ese tipo de cosas. Dejemos eso exclusivamente para la Julia Roberts de “Eat, Pray, Love” –quien tuvo que aprender a no hacerlo– y mejor enfoquémonos en el Ethan Hawke de “Before Sunrise” o la Scarlett Johansson de “Lost in Translation”.

¿Qué los hace diferentes y tan entrañables entonces al momento de hablar sobre viajeros? Que ni uno solo de ellos se ató a un plan específico o glamuroso y ninguno encontró lo que esperaba, aunque eso abrió las puertas a algo más en sus días. Ellos son el motivo perfecto para invitarte a no sofocarte con planes “perfectos” y a no cerrarte la mirada con to-do’s inútiles, sino a expandir tus horizontes. A abrazar cualquier cosa que tengan las horas por ofrecer durante tus próximas vacaciones.

El 2017 suena muy prometedor si quieres sumarte a este propósito; ahora sería un poco complicado armar un buen plan y quizá sea mejor esperar hasta el nuevo calendario para arriesgarte en esta empresa. Sin embargo, y si tú lo consideras factible desde este preciso minuto, puedes implementar estos consejos. De todas maneras, nosotros te damos alguna sugerencia para dichas ideas.
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Toma un viaje largo en tren

Probablemente no sea el medio más rápido, pero ¿cuál es la prisa? Se trata de ver el horizonte por la ventana, ordenar un café en el vagón, leer un libro con el paisaje móvil del mundo y respirar un mejor aire al abrir la ventana. Por ejemplo, la Bergen Line de Noruega o el Chocolate Train de Suiza son las mejores opciones para ese traslado de magia y romanticismo.

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Piérdete en las calles

Deja tu Smartphone en el hotel a propósito y sal de la habitación con un mapa de emergencias. Camina, descubre y detente en los lugares que más llamen tu atención; no sigas los pasos de nadie y pierde tu rumbo a la menor provocación. Las calles de Roma son las mejores para hacer eso.

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Viaja por mar

Puede que no sea el sueño dorado de todos o que no resulte atractivo a primera instancia, pero si tomas un crucero en Alaska y te dejas maravillar por la inmensidad del océano y las fantasías que la misma naturaleza es capaz de dibujar, cambiarás por completo de idea. Arriésgate.

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Explora algún viñedo

Podríamos pensar que España, quizá en ciertos puntos de Oviedo, estaría nuestro destino vinícola por excelencia. Seguramente sí. Pero no olvidemos que también en Napa, California, o en Alsace, Francia, se encuentran también campos de fiesta y sabor que debemos aprovechar al máximo en nuestras vidas.

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Vive como un local

No busques los grandes restaurantes ni te obsesiones con los lugares de moda; ve a los recintos históricos y visita los museos importantes, pero a la hora de comer dirígete a los mercados o repasa los vecindarios donde la vida se da sin complicaciones opulentas. Busca quedarte con una familia o haz un intercambio de residencias mediante alguna aplicación. Si te da miedo, considera Suecia como una alternativa; pocas cosas malas suceden allí.

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Acampa en un Parque Nacional

Olvídate de las habitaciones extraordinarias y los room service de sabores magnánimos; nada mejor que un bosque o una reserva donde se permita pasar la noche y dormir con el cielo como cobijo. Créenos, las estrellas y tu alma nos lo agradecerán. Considera a la Montaña Brady en Arkansas como una opción para tal tarea; no puedes morir sin haber estado allí.

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Acércate a la vida salvaje

Mientras no te pongas en peligro, todo está bien. Considera este punto como una alternativa para ver al mundo como nunca antes imaginaste o te permitiste; no le temas a los bosques o a las playas y admira cómo se da la vida más allá de los tours lujosos o los cruceros exorbitantes. Por ejemplo, ve a los Galapagos y ve la fauna del lugar; estamos seguros que cuando veas a los pájaros bobos de pies azules, no te arrepentirás.

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Haz un road trip

No pienses en los dolores de espalda, en la inversión que tendrás que hacer en las gasolineras o en los infortunios de tener que ir al baño en tan pocas horas. Mejor, figura en tu cabeza los cielos nocturnos que te esperan y la cantidad de música que te acompañará durante el viaje; nada como sentir al viento entrar por la ventanilla y ver de frente una autopista recta esperando por ser recorrida. Tu mejor opción: la Estatal de California en EUA.

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Prepara tus cosas y considera estas ideas para tu año siguiente. No dejes de viajar por nada del mundo y, cuando lo hagas, no permitas que lo cotidiano invada lo que has no-planeado. Lee también esta guía para iniciar tu plan de ahorro y hacer el viaje de tus sueños el próximo verano y también sobre los Lugares en Europa que tienes que visitar antes que desaparezcan.
