Aunque no lo creas, es más probable que encuentres al amor de tu vida en un hostal que en un hotel de cinco estrellas. Las hosterías están diseñadas para que gente como tú –sana, atrevida y aventurera– conviva con otros grandes soñadores que emprendieron un viaje para conocer los secretos del mundo, revelar el conocimiento oculto de la historia y encontrar a la compañera o compañero perfecto para la larga travesía que tiene por delante.
Ten en cuenta que en los lujosos hoteles sólo se hospedan las personas mayores, cuya vida ya está consolidada y cuentan con grandes cantidades de dinero, lo que los vuelve muy predecibles. Diciéndolo de otra manera, ahí sólo hay personas aburridas. En cambio, en los hostales llegan todos los jóvenes deseosos de nuevas experiencias. Eso es lo primero que debes vivir al hospedarte en dichos lugares, conocer a alguien que cambie por completo tu vida.

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Por si no lo sabías, en las hosterías tanto la cocina, el comedor, la sala y la terraza son compartidas. Si tienes un poco de hambre puedes ir a prepararte un sándwich mientras platicas con algún inquilino. Si estás un poco aburrido puedes ir a ver la televisión y ahí habrá alguien nuevo que te animará la tarde con historias que surgieron del otro lado del mundo. Así es como se llega a la segunda experiencia que debes vivir mientras te hospedas en un hostal: hacer un amigo extranjero.
A diferencia de muchas culturas tradicionalistas de Latinoamérica, los europeos tienen muy arraigada la costumbre de hospedarse en hostales. Ellos saben que son lugares muy seguros y los más indicados para hacer nuevas amistades que durarán años. Al igual que ellos, tú puedes seguir su ejemplo y atreverte a conocer a personas nuevas, aprovecha que las hosterías están repletas de extranjeros y hazte amigo de uno de ellos.

Ya que convives con mucha gente en un sólo día, puedes organizar una pequeña fiesta en la sala o en algún cuarto. Como todos se hospedan en el mismo lugar, no hay pretexto para beber un poco más de lo normal y pasar una noche increíble con gente nueva. De paso, podrás aprender palabras en otros idiomas, chistes extranjeros y alguna que otra sucia o grosera palabra que al ser dicha se asemeja a un trabalenguas.
Si no eres una persona extrovertida no es una obligación interactuar con los demás. En ese caso, sal a descubrir la ciudad o poblado porque para eso emprendiste el viaje. Una de las ventajas de ofrecen los hostales es que cuentan con una increíble ubicación. Generalmente están ubicados a unas cuantas calles, o menos, de la zona de diversión nocturna. Esto te permite quedarte hasta el cierre de los bares y no preocuparte por el regreso.
La mejor parte de la noche comienza en la madrugada, cuando todos empiezan a sufrir los efectos de la fiesta. Con un par de preguntas, una sonrisa y unos buenos modales se podría conquistar a cualquier persona, al menos por una noche. Es entonces cuando llega el cierre del bar, todos salen tambaleándose queriendo continuar con la fiesta y tú dices: “Hey, yo me hospedo cruzando la calle”.

Por supuesto, tu invitación será aceptada por una o más personas, así tendrás una noche inolvidable y salvaje. Ya que la mayoría de las hosterías tienen una terraza o alguna área al aire libre para descansar, puedes recibir el baño de las estrellas hasta que amanezca mientras abrazas a la persona que conociste en tu viaje y que muy probable se vuelva el amor de tu vida. Por eso los hostales son mil veces mejores que los hoteles.
Para que tu primera experiencia en un hostal sea placentera, ten en cuenta las siguientes breves recomendaciones:

Conócete a ti mismo antes de ir a un hostal: Puede que seas un poco quisquilloso y compartir habitación y baño con un desconocido puede ser complicado. Así que antes de pasar un mal momento, identifica hasta dónde eres capaz de llegar.
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No quieras ahorrar dinero escogiendo un hostal con mala ubicación: si el principal atractivo de estos lugares es la ubicación, no hay razón para escoger uno que esté lejos de los lugares que quieres visitar. Ten en cuenta que las hosterías son muy baratas, así que busca algo decente.
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Revisa los comentarios de otros huéspedes: Los sitios especializados de turismo en Internet cuentan con un apartado de comentarios, donde las personas que ya se hospedaron ahí cuentan la experiencia de su estadía. Revísalos bien antes de escoger un lugar, así puedes ahorrarte una desagradable sorpresa.

Siempre busca los que cuentan con casilleros de seguridad: todas las habitaciones de las hosterías son espacios públicos, así que ten cuidado con tus objetos personales. Un casillero o locker es una solución sencilla.
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Reserva con tiempo: Tal vez sea tu primera vez en un hostal, pero hay cientos de viajeros que ya son clientes frecuentes, por eso debes reservar con tiempo tu lugar. En este aspecto, las hosterías y los hoteles son iguales.
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WI-FI: Cada vez es más raro llegar a un lugar que no cuente con red propia, pero aún los hay. Antes de reservar o pagar, cerciórate que cuente con red inalámbrica, pues será tu principal fuente de comunicación.
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Ahora sí, ya sabes lo necesario para animarte a vivir unas vacaciones inolvidables en un hostal. También debes de saber que no es necesario viajar a lugares lejanos para hospedarte en uno, en tu misma ciudad puedes disfrutar de esta ventajas. Por eso debes conocer los 10 hostales en la CDMX para quedarte cuando no quieres terminar la fiesta. Si eres un verdadero aventurero, debes visitar alguno de los 10 hoteles embrujados en los que te puedes hospedar.
