
Tics involuntarios como parpadeos constantes, espasmos musculares, movimiento incesante de hombros acompañados de ruidos involuntarios o incluso palabras altisonantes (aunque no en todos los casos). Éstos son los síntomas del síndrome de Gilles de la Tourette, un trastorno que comienza en la niñez y que abarca toda la vida, afectando al sistema nervioso central de la persona.

Es fácil detectar a un paciente con este síndrome mediante su comportamiento, ya que el mismo es compulsivo, existe una repetición incoherente y obsesiva de palabras que algunas veces pueden ser ofensivas u obscenas, además de una hiperactividad y falta de autocontrol incesante. Como ya decíamos, los tics y los espasmos son un rasgo distintivo del síndrome de Gilles de la Tourette. Otros rasgos típicos del síndrome son los carraspeos involuntarios, dificultad de aprendizaje, tartamudeos y episodios de tos.
La terapia para el síndrome de Gilles de la Tourette está enfocada en controlar los espasmos y los tics, además de realizar actividades que exijan concentración y por ende hagan desaparecer los tics de manera temporal.

Este síndrome dura toda la vida, aunque los síntomas pueden disminuir con el paso de los años. A pesar de que esta condición puede obstaculizar la calidad de vida y la manera en que los pacientes se relacionan con los demás, no es imperativo que no puedan desarrollarse en diversas áreas de la vida con éxito. Gracias a la administración de medicamentos contra el déficit de atención con hiperactividad los pacientes pueden disminuir los síntomas y hacer una vida lo más normal posible.
Un paciente con el síndrome de Gilles de la Tourette verá sus tics aumentar en episodios de mucho estrés, emoción o euforia, o incluso cuando está conciliando el sueño, cesando cuando entra en la etapa de sueño profundo.

¿Todos los pacientes dicen groserías de manera compulsiva?
Este pensamiento es uno de los errores más asentados en el imaginario colectivo, de hecho sólo 1 de cada 10 pacientes que padecen este síndrome tienen el tic de decir groserías u obscenidades de manera incesante (a esto se le llama coprolalia).
Famosos con síndrome de Tourette
Wolfgang Amadeus Mozart
El compositor austriaco tenía tics y solía emitir palabras obscenas con frecuencia. Eso no le impidió escribir una de las carreras musicales más exitosas e influyentes de todos los tiempos.

Tim Howard
Quien fuera por muchos años el portero de la Selección de Fútbol Soccer de los Estados Unidos es uno de los famosos que padecen de este síndrome y ha logrado sobresalir como un gran atleta en su nación. “Howard es un fantástico portavoz de la comunidad. Y no es sólo un héroe para EE.UU. sino para toda la comunidad mundial de afectados por el síndrome Tourette”, afirma Annetta Hewko, presidenta de la Asociación Nacional del Síndrome de Tourette de EE.UU.

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