
¿Por qué existen mujeres atacando mujeres? Es un hecho que las mismas mujeres al ver a una mujer que se aleja de lo que la cultura dicta o de ciertos estándares de belleza juzgan las acciones de las demás. Comentarios como: “las mujeres se deben sentar con las piernas cerradas” o incluso familias completas que ejercen presión para que sus hijas se casen a cierta edad, son ejemplos de mujeres viendo mujeres diferentes y promoviendo pensamientos misóginos si no se comportan como se les ordena o enseña.
Descubre también: No quiero ser vista como víctima, no lo soy, y no asumirme como una me hace fuerte

No se puede cambiar a la civilización ni a la cultura, pero se puede aprender y evolucionar.
Desde niñas, a las mujeres se les dice que forman parte de un género específico y ese género se rige por ciertas reglas sobre cómo deben verse y actuar, reglas que han sido dictadas por la sociedad que favorece a los hombres y que se hacen cumplir a través de la misoginia internalizada; así, a quienes se alejan de ellas se les estigmatiza y rechaza por su aspecto físico, costumbres, preferencia sexual, manera de vestir, grupo social y metas de vida. Si una mujer decide tomar control sobre su destino puede ser presa de los juicios de la sociedad en general y de las propias mujeres, que son quienes deberían entender mejor el deseo de libertad que esto representa.
Esta situación no es voluntaria, ya que esto se nos enseña a través del aprendizaje, mediante la inflexión social. Las mujeres no nacen siendo “femeninas” y predispuestas a cierto tipo de conductas, es por medio de la observación que se plantan ideas y conductas desde temprana edad, que se entienden como comunes dentro de la colectividad social, por lo que si la sociedad favorece a los hombres, las conductas que se comunican como correctas o normales también serán misóginas.

Cuando una mujer cosifica a otra mujer, se transforma el concepto de “feminidad” o “ser mujer” en una caja que oprime la libertad y asfixia a través del puritanismo y rivalidad femenina, resultado de un conjunto de miedos e inseguridades machistas. Es habitual escuchar e incluso realizar comentarios desagradables sobre desconocidas que pasan cerca, generalmente por la imagen que presentan.
Y no sólo es un problema de mujeres siendo despectivas por la manera de vestir de otras mujeres, es un comportamiento que da continuidad a actitudes machistas que justifican el abuso argumentando que las mujeres “no van con el suficiente cuidado” o provocan ataques con su manera de vestir. De esta forma se normaliza y oculta la violencia contra las mujeres.
Un estudio reciente reveló que en México, dos de cada 10 mujeres mexicanas sufren bullying laboral a manos de otras mujeres, que va desde la agresión verbal, pasando por la física, psicológica y terminando con la renuncia de la agredida.
Puede interesarte: ¿Cuál es la relación de los medios de comunicación con la violencia contra la mujer?

Para el mayor entendimiento de la misoginia internalizada, puede referirse, como ejemplo, al síndrome de Estocolmo; en el que las víctimas obedecen al agresor, tratan de adivinar sus deseos y predecir sus acciones, para así garantizar su supervivencia. Las mujeres se identifican con los agresores, se solidarizan para sobrevivir dentro del mismo sistema, se acostumbran a reírse frente a la humillación para desviar la violencia hacia otras víctimas.
Si lo más importante para el mexicano es la familia, es en la familia donde nace este tipo de misoginia internalizada: mujer contra mujer. Recordemos que nuestros hijos son auténticas esponjas y la manera en la que mamá y papá ven a la sociedad, es la misma en la que sus hijos aprenderán a ver a otras personas; para resolver este problema se necesita un trabajo sistemático de enseñarle a las próximas generaciones que todos tienen las mismas oportunidades y derechos; terminar con las expectativas de género, dejar de regañar a un hijo porque está jugando con muñecas o a una hija porque prefiere jugar futbol en vez de jugar a las princesas.
Ver: Femme Revolution: películas que necesitas ver para entender la perspectiva género
Todas las personas, nacimos con diferente aspecto, visión, metas y es en esa misma diferencia donde radica el amor propio; si no nacemos con ataduras ni cadenas, son el amor y la empatía las llaves de una evolución colectiva.
La belleza se encuentra en los ojos del que observa. Y no todos tienen el mismo aspecto, por lo que el mundo necesita ser entrenado para ver la belleza de manera diferente. -Priyanka Chopra.

Cesar Valverde cuenta con tres empresas bajo su dirección -Cesar Valverde Fashion Design como Director de Arte y Diseño, Cesar Valverde Interior Design como Director de Arte y Diseño, American Kitchens como Director de Arte y Diseño-. Ha recibido reconocimientos de la Secretaría de Economía, diplomas del Instituto Nacional del Emprendedor y distintas Instituciones no gubernamentales que reconocen su talento, enfoque y disciplina. Ha colaborado en la Comisión Estatal de Derechos Humanos como analista para la regulación de los Penales en el Estado de Monterrey y en el Congreso de ese mismo estado, donde asiste a los diputados a implementar la iniciativa de Ley de regulación en los moteles para el combate a la trata de personas.
Su misión es reinventar el poder de las artes para con éstas lograr una reforma social entorno al mundo del diseño y poner a México en el ojo público de manera trascendental, alimentando la cultura empresarial de diseño, arte e innovación, para lograr así la integración y reinvención de la cultura popular en México.
Lo encuentras en Instagram como @cesargvalverde

¿Quieres presentar un tema que te apasiona a nuestra comunidad?, envía un texto de mínimo 400 palabras a culturacolectiva.com/colaboradores y logra que más de 60 millones de personas se acerquen a comunidades aún discriminadas o le den una oportunidad a causas sociales que quizá no tengan tanto apoyo como merecen.
Ahora que sabes qué es la misoginia entre mujeres, puede interesarte:
El diccionario despectivo del mexicano
“Yo no soy como las demás”, el sexismo entre mujeres
Sororidad: Un pacto entre mujeres para lograr el empoderamiento de todas
