Corazón, el eje de nuestra vida. Hoy es su día y para celebrarlo, recordamos a la especialidad médica que se ha encargado de sanarlo: la cardiología. Te compartimos los antecedentes de una rama de la medicina que le ha salvado la vida a millones.
El corazón humano no es solo la bomba que irriga sangre a través de los kilómetros de venas y arterias que componen el sistema circulatorio de nuestro organismo; también es el receptáculo de las emociones, es el epicentro donde convergen terminales nerviosas, que contienen incluso, según estudios recientes en materia de la anatomía cardiaca, células neuronales asociadas a las que encontramos en el cerebro.
Todos hemos relacionado alguna vez este órgano con lo más íntimo de nuestros sentimientos; el corazón, un arquetipo de conceptos como el amor, un símbolo de concordia, de pasiones profundas. Quizá esa fue una de las mayores curiosidades de sus primeros estudiosos.
¿Quiénes fueron los primeros pensadores que analizaron este misterioso órgano?
Desde la antigüedad, los primeros cazadores conocieron el punto preciso ubicado de bajo de las costillas izquierdas de una presa, el sitio más vulnerable donde acertar de manera letal y certera, la punta de sus flechas. Los guerreros desde tiempos remotos, aprendieron a perfeccionar técnicas de combate, en las cuales el punto justo a la izquierda del esternón de un contrincante, debía ser el objetivo de la punta de la espada. Milenios antes del desarrollo de la ciencia médica, en particular de la práctica disectiva que por motivos religiosos se consideró por mucho tiempo como un sacrilegio, fue el soldado el primero en sorprenderse por la naturaleza compleja y fascinante de este órgano tan importante y tan imprescindible para sostener la vida de cualquier ser humano o animal.
Si bien se conocía de manera vaga el aspecto de ésta masa muscular que mueve el flujo sanguíneo a través del cuerpo de una persona viva, no fue hasta que Platón, el filosofo griego, ahondó en el estudio de la anatomía del corazón, determinando que era este órgano el encargado de darle calor, y vitalidad a un ser humano.
A su vez, fue Hipócrates en el año 480 AC, quién postuló que desde este órgano, la sangre se distribuía dentro de un organismo vivo, tal y como lo hacía un fuelle. El padre de la medicina occidental, fue el primero en describir la naturaleza morfológica de su sistema de cámaras, de sus cavidades valvulares, y las diferencias entre flujos sanguíneos oscuros, y claros, marcando el precedente de la comprensión de los torrentes venosos y arteriales.

En el año 330 AC, otro griego, el pensador Aristóteles, es el primero en realizar disecciones más concienzudas en equinos, estudios que derivan en el descubrimiento de la Aorta, la conexión entre el corazón y las pulsaciones en distintas partes del cuerpo, y es él, quien elucubra de manera filosófica, acerca de la relación entre éste órgano, y las emociones humanas.
“El corazón es un órgano central, por consiguiente, el lugar donde al alma se alberga”.
Siglos después, son los griegos de Alejandría, quienes continúan los estudios alrededor de la naturaleza del corazón, y quienes denominan el concepto de Sístole y Diástole, relacionando por vez primera el concepto del ritmo cardiaco, descubrimiento que facilitó el entendimiento de las arritmias e irregularidades cardiacas. Es en este punto de la historia donde surgen los primeros precedentes del desarrollo de técnicas de investigación respecto a las patologías cardiovasculares.

Galeno alrededor del año 140 DC, este científico y pensador continuó con los preceptos de Hipócrates, fundamentando las teorías de los fluidos orgánicos, la relación entre los pulmones y lo que él llamó, “los poros de filtración del tabique cardiaco”, como dispositivos de filtración tanto de aire, como de líquidos, entre un lado u otro de las cavidades del corazón.
En siglo XVIII científico Ibn An-Nafis continúa los estudios relacionados con la circulación sanguínea, y doscientos años después, el médico italiano Andrea Vesalio determina que el flujo sucede de derecha a izquierda, desarrollando con más exactitud, observaciones relacionadas con las investigaciones de sus antecesores en el tema.

Durante el Renacimiento, científicos como Leonardo Da Vinci, realizan disecciones detalladas del órgano cardiaco, legando importantes documentos gráficos de su anatomía.
En el siglo XVI, otros investigadores como Colombo y Servet, profundizan en el estudio entre la relación de la función pulmonar como dispositivo de oxigenación, y la labor del corazón de distribuir dicho gas a lo largo del sistema circulatorio. Y en el siglo XVII, los científicos, Harvey y Malpighi, elaboran estudios más detallados alrededor de las investigaciones de Colombo y Servet.

Siglo XIX, una nueva generación de estudiosos del corazón, como Ritter Von Purkinje, Wilhelm His, descubren la existencia de ventrículos, finalmente, a principios del siglo XX, Ludwig Aschoff y Sunao Tawara continúan elaborando investigaciones relacionadas con los trabajos de sus predecesores.
¿Quién fue el primer cirujano en realizar una operación de corazón abierto?
Se dice que el génesis de la cirugía cardiaca fue en 1896, cuando el médico Ludwig Rehn tuvo que operar a un paciente quien había recibido una puñalada en el ventrículo derecho. La cirugía resultó exitosa, y este procedimiento fue el primero que se realizó en la historia de la cardiología.

En 1925, Henry Soutar operó a una mujer con una enfermedad de válvula mitral con resultados positivos, convirtiéndose este evento en la primera cirugía de válvulas en pacientes vivos.
En 1930, el medico estadounidense John H Gibbon, desarrolló por primera vez la tecnología de la máquina “pulmón cardiaco”, como un dispositivo de asistencia mecánica para pacientes con problemas cardiopulmonares.
¿Quiénes son los pioneros de la cardiología en México?
El estudio de la cardiología en el país azteca, se remontan al siglo XVIII, con gacetas científicas como “El Mercurio Volante”, en el cual, investigadores como José Ignacio Bartolache, José Rafael Calvillo Martínez y Herrera, presentaron los primeros postulados alrededor de este campo de la medicina.

En la época de la independencia, el doctor veracruzano López Muñoz, discípulo de Ignacio Alvarado, catedrático de fisiología en la primera academia de medicina; tradujo y publicó importantes obras de investigación cardiológica de autores internacionales.
A principios del siglo XX, el Dr. Fernando Altamirano, a través del laboratorio del instituto Medico Nacional, sentó las bases de la cardiología mexicana moderna.
Actualmente el instituto de cardiología del Sistema Médico Nacional, es considerado como uno de los más importantes de Latinoamérica.

¿Conocías la historia de esta fascinante rama de la medicina? ¿Conoces la importancia del cuidado de tu salud cardiovascular?
El corazón es el motor de nuestro cuerpo, y como dicen, ahí donde sentimos el alma…pero esa es otra historia.
