«Mamá, te amo». «Papá, te amo». «Abuelitos, los amo». ¿Cuántas cosas dulces escribiste en la primaria para cada festival? Quizá no lo recuerdes, pero utilizaste —por lo menos una vez— las acuarelas godet. En un pequeño semicírculo o en filas, diversos colores se formaban frente a tus ojos mostrándote las posibilidades para hacer cualquier cosa que se te ocurriera.

Ya no eres un niño y quizá has perdido esa espontaneidad. Pero si quieres aprender a pintar con acuarela y no tienes ni idea de cómo empezar, estos tips van a servirte de mucho.
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Elige un pincel
Existen cientos de marcas, todas ellas varían en forma, cantidad de pelo y precios. Si vas comenzando, no es necesario que compres uno de un presupuesto exorbitante. Sin embargo, toma en cuenta el tamaño de tu lienzo y consigue al menos unos 3 distintos; uno pequeño y fino; otro grueso y plano y otro redondo y mediano.

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Elige el papel
En cuanto a papeles, existen tres variaciones generales: grano fino, grano medio y grano grueso. El fino tiene muy poca rugosidad, esto quiere decir que puede ser usado para pinturas de pequeño formato y con muchos detalles. El medio, permite hacer pequeños detalles pero también, puede ser usado en grandes formatos. El grueso, en cambio, es para imágenes grandes y sin detalles minuciosos. El mediano es el más adecuado para quienes comienzan con esta práctica.

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Elige los pigmentos
También en términos de pigmentos existe variedad. Las presentaciones más comunes de acuarelas son: pastillas —o godets— tubos o botellines de color líquido. Las primeras se recomiendan para quienes son principiantes y apenas están comenzando a conocer las tonalidades y sus propiedades, mientras que los tubos son para quienes tienen más conocimiento sobre mezcla cromática y texturas.
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Prevé los complementos
Para pintar en acuarela de manera adecuada, se necesita un caballete y sobre éste, un tablero. Éste debe elegirse conforme la altura desde donde se trabaja y el largo y alto del lienzo. También es importante considerar el porta pinceles y el lugar donde se guardarán las acuarelas. No es cosa superflua, es necesario mantener en buenas condiciones el material para evitar que se seque o deteriore.

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Más materiales
Desde los recipientes con agua que se necesitan para disolver la pintura hasta la paleta para mezclarlas, los lápices, las reglas, las gomas, los trapos, esponjas y más, es necesario tener todo a la mano para no perder ni un segundo de inspiración.

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Conoce
Aunque la creación artística está llena de gestos espontáneos y libres, es necesario tener cierta teoría. Si eres un principiante, puedes acercarte a libros sobre teoría del color para saber cuáles usar y en qué momentos. También puedes consultar algunos tips básicos sobre dibujo y cuando tengas un poco más de práctica, sobre materiales específicos.

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Improvisa
Puedes usar, por ejemplo, un cepillo para salpicar sobre tu hoja y dar un efecto de explosión o usar alcohol, mismo que creará un efecto de contraste con el color. También puedes humedecer el papel y soltar sobre él una gota de color. Para las transparencias, comienza con los tonos más claros y encima pon los más oscuros.

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Suéltate
Está bien si antes de comenzar haces un bosquejo con lápiz muy suave. Sólo recuerda que la técnica de acuarela es especialmente ligera y que los trazos fuertes pueden estropearlo. Es necesario que practiques tantas veces como sea necesario hasta que obtengas soltura. Ensáyalo y verás cómo las ideas llegan solas.

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Recordar la libertad que se sentía en la infancia, sentir de nuevo la energía de crear algo de la nada, hacer cualquier trazo y sentirse bien con ello, son sensaciones que vale la pena volver a vivir. Tal vez te equivoques, tal vez no salga como lo esperas —al menos no las primeras veces— pero con la práctica lo harás cada vez mejor y cada vez lo amarás más.
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