No sé si lo sabías, pero Chuck Norris es el único hombre en el planeta que puede matar dos tiros de un pájaro. Si pudiera viajar a una dimensión alternativa en la que existiera otro Chuck Norris, se peleara con él y ambos ganarían. Así es Chuck Norris, el héroe de acción más grande que ha existido en el imaginario colectivo del mundo, pero lo que muy pocos saben es que más allá de las bromas sobre su fortaleza, este hombre (el real) lleva algunos años librando una dura batalla junto a su esposa por un premio que escapa a todo entendimiento: el amor.

Mucho antes de que Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone, Jean-Claude Van Damme o Bruce Willis llegaran a la pantalla grande, Chuck Norris ya se había agarrado a balazos con medio mundo (y no solo en las películas). Durante décadas, su nombre fue sinónimo de acción pura. Sin embargo, en algún punto de los dosmiles desapareció del ojo público, pese a que su popularidad iba en aumento por los famosos “Chuck Norris facts”. La razón fue que se retiró de los reflectores para cuidar a su esposa, Gena O’Kelly, quien desde 2013 sufre una dolorosa enfermedad a causa de una negligencia médica.
En 2013, Gena se sometió a un escaneo corporal para comprobar las características de su artritis y los médicos le inyectaron gadolinio, un elemento químico altamente tóxico. Es un metal pesado que se inyecta en una vena para mejorar la calidad de las imágenes de los órganos internos. “Le dañó el sistema nervioso, deteriorándole los riñones y haciéndole perder habilidades. Siente que todo el cuerpo le quema”, explicó el actor.

“He abandonado mi carrera cinematográfica para dedicar mi vida entera a mantener viva a Gena. Eso es lo más importante, que ella continúe con nosotros y que lo que le ha ocurrido no lo sufra nadie más”, sentenció Chuck Norris al explicar las razones de su retiro. ”Mi amor por ella es más fuerte que mi carrera, el dinero, cualquier otra cosa. Está enferma, sufre, y yo seré su custodio y su consuelo…”.
Chuck no se retiró solo para cuidarla, sino para luchar por recuperar la salud de su esposa. El padecimiento que tiene Gena le produce dolor constante, además de que desarrolló problemas renales y se siente débil la mayor parte del tiempo. Los gastos médicos ascienden a más de 2 millones de dólares, por lo que hace algunos años la pareja inició una demanda contra 11 compañías farmacéuticas por el uso de gadolinio por más de 10 mdd.
