Según el mito griego, las musas son hijas de Zeus y Mnemosine, es decir: la memoria. Zeus se unió a ella durante nueve noches y después de un año, Mnemosine dio a luz a sus nueve hijas. Las musas son las cantoras divinas, cuyos coros e himnos deleitan a los dioses. Pero son ellas quienes presiden el pensamiento en todas sus formas. Las musas dictan a los reyes las palabras convincentes para aplacar las riñas, restablecer la paz y, por su puesto, inspirar a los artistas, señalando los procedimientos creativos necesarios. Es gracias a este mito que se cree que la inspiración llega en forma de mujer, y el arte está llena de ellas.

Desde el origen de las manifestaciones artísticas, la mujer ha estado presente en ellas, pero desde el siglo XVIII se incrementó su presencia sobre todo desde una nueva perspectiva más realista en la que cada vez eran más las mujeres “reales” representadas haciendo lo que realmente hacían. Ya no fueron solamente imágenes de mujeres prototipo bajo la apariencia de la Virgen María o de una santa o heroína, sino que fue mayor el número de retratos y la representación de escenas de género en las que ella se presenta como la protagonista indiscutible de la obra.
En 2007, Philip Scott Johnson, realizador visual especializado en la técnica de morphing, un efecto utilizado para modificar progresivamente el rostro de las personas hasta transformarlo en el de otra, presentó un video en el que hace un recorrido por la historia del arte y la transformación del rostro femenino en ésta.
Desde La Scapigliata, creada por Leonardo da Vinci en 1508, hasta Retrato de Françoise, de Picasso, creado en 1946, Philip muestra los rostros femeninos del arte a través de los últimos 500 años.
Este video, bajo la técnica de morphing, fue uno de los videos más creativos que se subieron a la plataforma Youtube en 2007. Para conocer la lista completa de los retratos y autores que aparecen en este material, puedes dar click aquí.
