Tratar de acoplar la obra de Asger Jorn en determinado movimiento artístico puede acarrear algunas dificultades debido a que el campo de acción del danés fue muy amplio. De carácter humanista y acérrimo comunista, Asger Jorn no sólo fue artista y teórico de arte, sino que estaba profundamente convencido que el arte era el centro de la conducta humana y por lo tanto podía transformar y contener las pasiones humanas.Fue alumno de Fernand Léger en la Académie contemporaine de París, donde se empapó del surrealismo y desarrolló una complejidad plástica que prefiguraría la ambigüedad como tema central de su obra. Y es que para Jorn las imágenes eran más importantes que las palabras, y según cada espectador debían permitir diversas interpretaciones.

Los horrores de la Segunda Guerra Mundial marcaron profundamente a los artistas plásticos, y Jorn no fue la excepción. La escena cultural durante la ocupación nazi en Dinamarca fue, relativamente, más permisiva que en otros sitios. Jorn consideraba que los años de ocupación, habían sido años de crecimiento que habían preparado a los artistas para tomar parte en el futuro internacional de la evolución del arte. Fungió un papel fundamental en el desarrollo de la pintura abstracta de la posguerra incidiendo especialmente en el carácter político del arte. Jorn estaba convencido que el arte era el centro de la conducta humana y jugó un papel fundamental en el trabajo colectivo.
En 1948, junto con Christian Dotremont y Karel Appel, fundó COBRA: movimiento que reaccionaba a las continuas disputas entre adeptos del arte figurativo y del arte abstracto, y que abogaba el primitivismo y el folclor, y el primitivismo premeditado. Posteriormente abandonaría el movimiento criticando el hecho de que los miembros estuvieran más interesados en el estilo artístico que en el potencial político del arte. La Internacional Situacionista sería fundada por Guy Debord en 1957, no sólo como movimiento estético, sino como una base teórica básica para el vanguardismo, fundamentada en el marxismo y el surrealismo, sobre todo en cuanto la relación entre el arte, la vida y la intención de transformar la realidad. El situacionismo busca encausar al artista como productor, tal y como Benjamin propone, que contribuye a la lucha desde la práctica cultural.Jorn comenzó a desarrollarse como un artista productor dentro del situacionismo desde la modificación de obras ya hechas, desde un punto de vista subversivo con la intención de crear una nueva obra de arte y así refrescar la práctica artística a partir de estas intervenciones, dando nuevas formas.

El situacionismo de la modificación de obras en el trabajo de Jorn tenía una profunda raíz de crítica social y cultural. Social por la incipiente espiral de consumismo de la posguerra; y cultural, por el esnobismo del arte como ente de prestigio al que sólo las clases acomodadas tenían acceso. Jorn sólo intervenía obras que le gustaban, manteniendo la firma del artista original y con la intención de crear una mejora en el arte; y es que afirmaba que el mundo del arte estaba estancando, y mediante reinterpretaciones de respuestas a la realidad, se podía acceder a una nueva visión de la naturaleza humana, creando dinamismo a partir de la estética de la dialéctica.Las intervenciones situacionistas de Asger Jorn no son malversaciones de las obras, sino un homenaje a los pintores olvidados, los pintores amateur y a los pintores profesionales que habían sido olvidados, en un intento desesperado por cambiar a la sociedad.


