Arte

Claves para acercarse al arte contemporáneo

Arte Claves para acercarse al arte contemporáneo

 
 
 
"El misterio es el elemento clave de toda obra de arte". Luis Buñuel 

De acuerdo con la Historia, la edad contemporánea comenzó a finales del siglo XVIII, durante la Ilustración, cuando se posicionó el poder del razonamiento sobre las pasiones humanas. Pero para la Historia del Arte, lo contemporáneo se definió hasta después de las vanguardias del siglo XX que fragmentaron los cánones clásicos del arte y se levantaron en la búsqueda de nuevos paradigmas de representación. Los discursos del arte contemporáneo se definieron a partir de tres importantes hitos históricos: la Segunda Guerra Mundial, la caída del muro de Berlín y los atentados terroristas contra las Torres Gemelas de Nueva York. Estos hechos cuestionaron la humanidad acerca de las guerras, sus secuelas y la incertidumbre política y social que ha cambiado radicalmente desde entonces. 



El arte es fruto de una época y una relación de espacio- tiempo entre el mundo, la obra y el artista. Es una creación atemporal porque quien observa una obra de arte lo hace siempre desde sus valores estéticos actuales, otorgándole un nuevo significado. El arte contemporáneo nos habla desde el presente, desde nuestra identidad y el universo que tenemos en común. Sólo lo contemporáneo nos invita a ser espectadores y al mismo tiempo artistas que interpretan la obra y participan en su existencia. 

La problemática existe cuando relacionarnos con el arte de nuestra era resulta complejo, al enfrentarnos ante un cuarto vacío en la sala de una galería o una cáscara de plátano en el piso de un museo, que además la presume como la pieza célebre de su colección. Si bien es un arte que nos exige un esfuerzo para interpretarlo, no debemos huir de la experiencia de acercarnos a él. 

Por ello, las claves que te presentamos a continuación harán de tu próxima visita al museo una experiencia mucho más interactiva y no saldrás nunca más con la sensación de que el arte se ha convertido en un engaño. 


Mantén la mente abierta

El primer paso para acercarte al arte contemporáneo es ir dispuesto a ver la realidad desde una perspectiva diferente; ten presente que el arte posee una finalidad comunicativa para expresar visiblemente aspectos intangibles como las sensaciones y los pensamientos que, en ocasiones, ni siquiera las palabras son suficientes para describir. Por ello debes mantenerte receptivo ante todo lo que encuentres frente a ti. 
El arte contemporáneo se jacta de ser escandaloso, de llamar la atención, generar todas las dudas posibles e incluso incomodar ante lo que se plasma en las obras. 


El concepto le ha ganado al objeto

Durante la década de los 70, con el nacimiento del conceptualismo, la idea se priorizó en lugar de la forma y los aspectos materiales de la pieza artística. Los artistas dejaron los objetos atrás y en su lugar convirtieron las experiencias en creación artística, originando el performance, los happenings y las instalaciones interactivas. El arte conceptual rompió con la concepción de que la forma debía ser mímesis o imitación del mundo real y pasó de la representación a una interpretación personal del mundo.


Este pensamiento es resultado de siglos en los que el racionalismo de Descartes se ha mantenido vigente en la cultura occidental, la simple afirmación: "pienso, luego existo", implicó que, hasta nuestros días,  la información y el conocimiento sean sinónimos de poder. 

Por supuesto la historia del arte contemporáneo no podría entenderse sin referirnos al trabajo de Marcel Duchamp, quien aportó un cuestionamiento al museo como la institución que le da validez al arte y al artista, a través de sus ready mades que no eran más que un desafío al sistema al convertir objetos en arte sólo por ubicarlos en el espacio museístico, dotándolos de un discurso crítico.


A raíz de este proceso, la documentación y el discurso teórico cobraron importancia para validar una obra de arte. El arte ya no se define como un proceso únicamente estético y referente a los sentidos, requiere también un aspecto mental, pintar es también una actividad que requiere la labor del cerebro. No se puede contraponer lo sensorial a lo racional al contemplar una obra de arte contemporáneo, pues hay un placer intelectual en el arte que fusiona el disfrute con la teoría y la forma con el concepto. 


Visitar una muestra de arte contemporáneo te será mucho más enriquecedor si conoces el trabajo previo del artista, y sobre todo el discurso desde el que se origina su obra. La labor del público que asiste a ferias de arte, bienales y museos, es también sumergirse por completo en la telaraña del mundo artístico a partir de la teoría y la investigación.

La tecnología transforma el arte

Con la invención de la fotografía, el arte dejó de lado el realismo y posteriormente la aparición del cine terminó por poner en crisis los soportes tradicionales de la creación artística como la pintura y la escultura. La innovación redefine el arte velozmente y adapta sus herramientas tecnológicas, fomentando la interacción con el público. Ten presente que el avance tecnológico es uno de los culpables de que el arte figurativo haya sido desplazado de las salas de exposición.



Los espectadores ya no somos observadores pasivos

El arte contemporáneo pretende que el público se involucre y vaya más allá de lo evidente al interpretar una obra, ya no podemos esperar que la pieza hable por sí misma. Estamos obligados a cuestionar y recurrir a los discursos que sustentan la producción artística, para ello necesitamos pasar de la simple observación y abrirle paso a la reflexión. 
Observa la pieza, detente a pensar en los materiales, los símbolos, dale importancia al proceso creativo de la obra y analiza el contexto desde donde trabaja el artista para entender la perspectiva con la que interpreta su realidad.


Sin embargo, no es una interpretación completamente libre, como muchos lo piensan. No podemos solamente imaginar lo que expresan, tenemos la labor de ordenarlo de acuerdo a la teoría que la curaduría nos ofrece. Mirar la obra no es imaginarla, la obra esta presente y un autor ya la concibió inspirado en motivos específicos. El público no tiene la libertad de rellenar con sus ideas la obra completa, pero sí es libre para indagar y descubrir las huellas que el curador y el artista han dejado para ser interpretadas y descifrar su existencia. 


¿Cuándo es arte?

Cuestionar el arte no es una problemática contemporánea, ha existido desde que el ser humano descubrió el arte. Ha quedado obsoleta la pregunta sobre qué es arte y quién es el artista, para dar paso a cuestionar cuándo una obra puede o no serlo. De nuevo, todo es culpa de Duchamp quien como rebelión ante el mercado firmó productos de la industria en serie, negando que el arte debía ser una producción individual y artesanal.

El arte ya no es necesariamente lo que produce belleza, como en el Renacimiento, tampoco exige una creación de formas ni es considerado únicamente una herramienta de expresión. Actualmente el arte contemporáneo va más allá de los límites que la historia le había impuesto, produce una experiencia estética junto con una actividad teórica con el único fin de generar un choque que transgreda la realidad del espectador y lo involucre por completo.


El arte contemporáneo nos desafía a ser críticos con nuestro entorno e identificarnos con los absurdos y los múltiples contrastes del mundo al que nos enfrentamos día con día. 


Referencias: