Ai Weiwei es conocido por la controversia que causa con sus exhibiciones. El artista chino de 59 años ha sido un dolor de cabeza para el gobierno chino durante muchos años; sin embargo, es gracias a su arte contestatario que ha podido ganarse aliados alrededor del mundo.

El artista siempre ha estado rodeado de polémica: su padre era un conocido poeta que trabajó para el Partido Comunista Chino. Sin embargo, sus ideas de Derecha no fueron bien recibidas por los integrantes de éste, y fue exiliado a las granjas de Beidahuang con su familia, razón por la que Ai Weiwei vivió fuera de China durante los años que duró la Revolución Cultural; fue hasta después de la muerte de Mao Zedong cuando regresaron a Pekín.
Dos años después de su retorno, Ai Weiwei se matriculó en la Academia de Cine de Pekín, donde creó instalaciones que hacían referencia a la libertad de expresión y a la violación de los Derechos Humanos. Posteriormente vivió un tiempo en Estados Unidos, donde se vio fuertemente influenciado por artistas como Andy Warhol.

El creador chino fue testigo de los numerosos contagios de SIDA que tuvieron lugar en Nueva York en la década de los 80, por lo que dedicó una instalación a este problema. La idea era hacer conciencia sobre dicha enfermedad que se creía, durante esa época, era un padecimiento exclusivo de homosexuales, causando segregación y violencia a dicha comunidad.

A su regreso a China, el artista abrió su propio estudio y comenzó a interesarse por la Arquitectura. Posteriormente creó un blog en el que escribía duras críticas hacia el gobierno de su país natal; el número de personas que visitaban su blog alertó a las autoridades; sin embargo, éstas no hicieron algo sino hasta después de la polémica que el artista protagonizó en 2008, cuando su blog fue cerrado; aquel año, un terremoto sacudió la provincia de Sichuan, dejando miles de muertos. Entre los edificios que colapsaron se encontraba una escuela, cuya estructura no resistió debido a la mala calidad de los materiales de construcción; las autoridades omitían mencionar ese “detalle” en las noticias, pero Ai Weiwei dio voz a las almas que fueron ignoradas por los medios chinos, publicando en su blog 5 mil 385 nombres que pertenecían a los niños que murieron en el desastre natural.

A causa de esto, Ai Weiwei fue puesto bajo arresto domiciliario; después, en 2011, el artista fue detenido en el aeropuerto de Pekín cuando pretendía tomar un vuelo a Hong Kong. Alrededor de 50 policías lo rodearon y lo metieron a un auto para llevarlo a un lugar desconocido. Ese día las autoridades chinas tomaron computadoras y otros documentos de su estudio. Sin embargo, nada de esto lo detuvo, incluso estando bajo supervisión, pues fue capaz de realizar una instalación en lo que fuera la prisión Alcatraz, eligiendo ese sitio por hacer referencia a su situación en aquel momento: encierro y reclusión. A través de esta buscó hacer referencia a aquellos que han sido encerrados por expresar sus ideas.
En una de las celdas, Ai Weiwei colocó grabaciones de Martin Luther King Jr en las que se pronunciaba contra la guerra de Vietnam y en otra colocó grabaciones del grupo Robyn Island Singers, quienes se manifestaron contra el Apartheid en Sudáfrica. Además de estas grabaciones, el artista creó retratos de prisioneros políticos que colocó en el piso de la antigua prisión.

La crisis de refugiados que existe en la actualidad ha sido el tema que Ai Weiwei ha abordado en sus más recientes exhibiciones, eligiendo los países de la Unión Europea como escenarios principales, ya que son los que juegan un papel importante en el manejo de dicha crisis. En Berlín, por ejemplo, el artista colocó 14 mil chalecos salvavidas en las columnas de la sala de conciertos más importante de la ciudad; en Viena, frente al Palacio Belvedere, flotan chalecos en la fuente principal del Palacio.

Su más reciente exhibición se encuentra en Florencia, Italia, donde el artista adornó los ventanales del Palazzo Strozzi con botes inflables de un llamativo color naranja. El artista busca, otra vez, hacer conciencia sobre esta crisis que afecta a miles de personas en Siria y otras zonas en conflicto. De alguna manera él está dando voz a aquellos que no pueden o no se les permite levanta la voz.

La importancia de este artista reside en su capacidad de hablar por aquellos que han sufrido injusticias, haciéndolo saber a nivel mundial a través del arte.
A pesar que el gobierno chino lo ha amenazado, golpeado y torturado, Ai Weiwei no se da por vencido, y parece que seguirá dando de qué hablar, pues el mundo se encuentra en constante movimiento y —sea para bien o para mal— el artista seguramente encontrará una forma de hacérnoslo saber.
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Para saber más sobre este gran personaje, te invitamos a leer El artista plástico rebelde, irónico y activista de los Derechos Humanos; son muchas las facetas de este hombre, y todo aquello que se escribe sobre él, lo muestra.
