Las ideas no son tangibles y tampoco medibles. Las formas de pensamiento, como un producto del hombre, también se ven afectadas y evolucionan conforme pasa el tiempo. Por ello delimitar una idea o pensamiento, es decir, determinar su inicio y fin, siempre ha resultado complejo.
El surrealismo fue una corriente artística, o mejor dicho, una forma de pensar que surgió en el primer cuarto del siglo XX. Su inicio, para muchos estudiosos en el tema, se puede identificar a partir de la publicación del Manifiesto surrealista en 1924, por André Breton. Sin embargo, desde 1916, con Tristan Tzara, precursor del dadaísmo, la palabra surrealismo ya era utilizada con diferentes connotaciones. El surrealismo apuntaba a una nueva revelación de sentido; buscaba una concepción más profunda de la vida, de sentir, de conocer y de aprehender el mundo de una forma diferente. Su discurso —en gran parte poético—, a primera vista parecía ilegible y confuso, pero en conjunto era una recreación de la experiencia, de deseos ocultos conjugados con elementos ilusorios u oníricos. En palabras de Breton en su manifiesto: “El surrealismo se funda en la creencia en una realidad superior de ciertas formas de asociación desdeñadas hasta entonces, en el poder absoluto del sueño, en el juego desinteresado del pensamiento”.

André Breton en México
Los ideales surrealistas comenzaron a difundirse y a estructurarse con mayor precisión mediante las publicaciones de la revista Littérature. Para entonces, el movimiento ya contaba con talentosos adeptos entre sus filas, por ejemplo: Marcel Duchamp, Man Ray, Meret Oppenheim, Max Ernst, André Masson, René Magritte, Joan Miró, Leonora Carrington y Salvador Dalí, sólo por mencionar algunos. A la muerte de Breton, el surrealismo fue perdiendo auge. Actualmente existen varios artistas que continúan recuperando y plasmando algunas de estas ideas en sus obras, muchas son fusionadas con los elementos y las técnicas propias del siglo XXI. En el campo de la ilustración, por ejemplo, las representaciones se distinguen por utilizar imágenes bidimensionales o planas, que carecen de profundidad y tienen como finalidad facilitar la comprensión de una idea específica. A continuación se presenta el trabajo de tres ilustradores surrealistas contemporáneos que debes conocer si te gusta Salvador Dalí, Duchamp y Magritte.
Victo Ngai

Victo Ngai Chuen Ching, mejor conocida como Victo Ngai, es una ilustradora originaria de la República Popular China. A los 18 años, Ngai se mudó a Nueva York e inició sus estudios en artes e ilustración en la Rhode Island School of Design. Entre otros galardones, ha obtenido la medalla de oro y plata de la Sociedad de Ilustradores de Nueva York, y en 2014 fue considerada por la revista Forbes como una de las artistas más importantes menores de 30 años.

Para Ngai, sus ilustraciones son una historia de su propia vida. En sus piezas son notables las referencias a su ciudad natal y sus experiencias pasadas, las que se mezclan con la fantasía y lo abstracto.
Paolo Pibi

Originario de Marrubiu, Cerdeña, Paolo Pibi nació en 1987 y actualmente radica en Milán. En la mayoría de sus obras puede apreciarse un círculo como elemento principal. Algunas veces es formado por estructuras naturales como ramas, fragmentos de tierra, árboles e incluso nubes. Otro rasgo importante es el color azul, cuya relación directa y perceptible es con el cielo.

Desde la antigüedad, el círculo simboliza la vida, la totalidad y la perfección por ser la figura geométrica por antonomasia. En cuanto a los colores, Pibi utiliza tonalidades que al contemplar sus obras transmiten tranquilidad y equilibrio. Al componer obras con elementos de la naturaleza en yuxtaposición con figuras geométricas, crea paisajes cautivadoramente surrealistas.
Christopher Jehly

Chris Jehly es un pintor e ilustrador neoyorkino de 35 años quien actualmente reside en Manhattan. Sus primeros estudios los realizó en la Universidad Estatal de Sonoma y, posteriormente, la maestría en la Universidad de Columbia.

En su trabajo se perciben formas transfiguradas y lo que pareciera ser un personaje tratando de liberarse de su dimensión. El objetivo de Jehly no es esconder el caos que a menudo vive, sino mostrar que esas experiencias o estados de ánimo que permiten construir un nuevo sentido para entender el mundo.
Para conocer más sobre la vida y obra de estos ilustradores surrealistas contemporáneos puedes visitar sus páginas oficiales.
Victo Ngai
Paolo Pibi
Chris Jehly
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El arte abre brechas, derrumba muros y abre puertas. Desde hace mucho tiempo el mundo del arte contemporáneo, en manos de creadores, coleccionistas, curadores y críticos entusiastas, se ha colocado del lado de la integración y de un nuevo orden. De hecho, el arte mexicano ha logrado conquistar grandes recintos museísticos gracias a ese acercamiento orgánico desde el arte y para el arte.
