Joe Whale, un niño inglés de 9 años era castigado con mucha frecuencia por desobedecer las normas escolares ya que en sus ratos de ocio llenaba los pizarrones con creaciones artísticas producto de su imaginación. Los castigos eran tan recurrentes que sus papás optaron por inscribirlo en clases de arte; fue gracias a la sensibilidad de la docente de estas clases extracurriculares que alguien pudo descubrir que estas expresiones de desobediencia plasmadas en los pizarrones escolares no eran más que un grito estético de creatividad y arte.
Tal era el talento de Joe, que su maestra decidió publicar el trabajo del niño en su cuenta personal de Instagram, motivo por el cual los propietarios del restaurante Number 4 de Shrewsbury contactaron al niño a través de al cuenta de la maestra para que Joe pudiera decorar las paredes de su negocio con sus polémicas creaciones.
El padre del artista, Greg Whale, comentó al diario británico Metro que su hijo siempre ha sido un buen estudiante, pero que el dibujo siempre lo ha apasionado y le resultaba muy frustrante tener una sobrecarga de creatividad en el horario de clases, así que ocupaba los elementos que tenía a la mano para dibujar, en este caso: un pizarrón y plumones. Por supuesto que esto no le gustaba a los profesores.
Bastó con unas semanas en clases de arte y un par de fotos en el Instagram de su maestra para que un restaurante escogiera al niño prodigio para decorar su negocio. Ahora el padre orgulloso lleva a su hijo después de clases todos los días durante dos horas al restaurante para que el pequeño llene de vida las paredes del local.
Foto: Truth Theory
Después de este maravilloso incidente en donde la creatividad de un niño ha sido valorada y recompensada, Greg Whale, su padre, optó por publicar el trabajo de su hijo en Linkedin, a la fecha su perfil ha sido visitado más de 1 millón 500 mil veces, gracias al buen gusto y estilo de Joe Whale.
Foto: My Modern MetEn portada: Instagram de Joe Whale @thedoodleboy.co.uk
