José Clemente Orozco es un pintor y muralista mexicano, perteneciente a una destacada generación de artistas cuya influencia y talento trascendió a nivel mundial. Uno de los sitios donde se puede admirar a plenitud la obra de Orozco es el Hospicio Cabañas, lugar en el que pintó 57 murales.

Los murales del Hospicio Cabañas fueron pintados después de una estadía de varios años de Orozco en Estados Unidos y fueron el tercer encargo para Orozco en Guadalajara pues ya había pintado en el Paraninfo de la Universidad y en el Palacio de Gobierno. Esto quiere decir que cuando Orozco pintó los murales referidos, estaba en un punto más maduro, con técnicas más afianzadas y con gran convicción de utilizar el arte como forma de expresión, denuncia y opinión, como sucedió con los demás muralistas mexicanos.
El Hospicio Cabañas es obra de Manuel Tolsá, enmarcado en el estilo neoclásico y tiene como características la armonía de sus espacios y la sencillez en su trazos. En 1980 el Hospicio Cabañas se convirtió en el Instituto Cultural Cabañas y tiene como misión preservar y difundir la obra de José Clemente Orozco.
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Murales del Hospicio Cabañas de José Clemente Orozco
Los murales fueron un encargo para José Clemente Orozco hecho por el entonces gobernador Everardo Topete. Los pintó de 1936 a 1939 pero comenzó con el Paraninfo de la Universidad y luego pintó en el Palacio de Gobierno.
En el Hospicio Cabañas pintó el área de la Capilla Mayor. Son alrededor de 1340 metros cuadrados de murales distribuidos en 57 piezas ubicadas en bóvedas, crucero y nave lateral. Para hacerlos, Orozco retomó algunas de las ideas y composiciones que realizó mientras estuvo pintando en Estados Unidos, pues así estaba afianzando su estilo y técnica.
Foto: http://hospiciocabanas.tumblr.com
Los murales del Hospicio Cabañas narran distintos momentos de la historia de México, desde la época prehispánica hasta los años 30. De acuerdo con la investigadora Ana Lilia Roura, se pueden distinguir tres épocas principales en los murales:
Roura señala que Orozco hace una conexión de la violencia de la Conquista con la que se vivía en el momento en el que pintó los murales y que, además, buscó reflejarlo a través de la paleta cromática que utilizó pues no fue muy extensa y eran tonos oscuros en su mayoría, salvo las cúpulas en las que usó color rojo con mayor intensidad.
José Clemente Orozco no solía nombrar sus murales por lo que los nombres con los que se les conoce hacen referencia a las figuras que hay en cada uno, por ejemplo El hombre en llamas también es conocido como El prometeo mexicano en referencia a otro Prometeo que pintó.
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Estos son algunos de los murales de José Clemente Orozco que podemos ver en el Centro Cultural Cabañas
El hombre en llamas
Se considera que es una síntesis de todo lo que existe en la Tierra, como los elementos naturales y la humanidad. Sobre todo de la humanidad, que puede ser gloriosa y miserable a la vez. Muchas interpretaciones señalan que Orozco hizo una crítica a la condición humana con este mural pintado en el cúpula principal y que se considera una obra cumbre en muchos sentidos.
Foto: http://hospiciocabanas.tumblr.comEste mural iba a ser pintado en la cúpula del Monumento a la Revolución pero el proyecto ya no se realizó y Orozco lo retomó para hacerlo en el Hospicio Cabañas.
Cortés y el fraile
En la parte superior de la capilla se pueden distinguir dos figuras, una que representa a Hernán Cortés y otra que representa a un fraile. Ambas figuras están pintadas con los mismos tonos grises y ocres; Cortés tiene una espada en la mano y el fraile tiene una cruz que parece una espada, esto como una alegoría de los tipos de poder y control existentes.
Retrato del Obispo Cabañas
El retrato del obispo Cabañas resalta entre los murales por notarse diferente, no se percibe tanto alguna intención de denuncia o crítica, es un retrato “inocente”, con pocas vías de interpretación. Llama la atención debido a que guarda mucha distancia con otras figuras eclesiásticas que hay en los demás murales.
El Greco y Cervantes
Orozco pintó a estos dos personajes como representativos de una ruptura cultural, la que el pintor y escritor hicieron en su época. Ambos están es una pared que culmina en arco y hay una ventana entre ambos, están sentados de espaldas al otro y están vestidos de forma similar.
Dioses prehispánicos y Zeus
Hay un mural en el que Orozco mezcla a diversos dioses prehispánicos con Zeus, como una alegoría de la mezcla de creencias y los cambios ideológicos. Orozco retomó diversas figuras de la mitología griega en sus murales, en este caso Zeus y en otros casos Prometeo que también se puede notar en el Hombre en llamas.
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