Este poema es más que letras superpuestas para crear una historia, son el golpe certero del amor; continúa leyendo…

Tu holograma está comenzando a atravesarme. Llevo las pupilas clavadas en el claroscuro de la noche, se refleja a través de las gotas de lluvia en la ventana del auto en el que voy. Cargo con un nivel de adrenalina que me sofoca, al ritmo del playlist que suena en mi celular; huele a drama, siento tu piel en cada gota que resbala por mi piel.El cansancio de mi ritmo de vida me taladra la cabeza, entre líneas me satura de deseos, me confunde cuando te apareces en ellos, me pone en un estado de alerta que ansía bajar la guardia cuando te acerques a mí.

En un alto bajo la ventana para no sofocarme, el auto huele a viejo y el ambiente a carbón, estamos conectando una idea que parece desmoronarse, me tienes como en un sube y baja en el centro de un parque en otoño.La música me provoca un espasmo en el vientre, me eriza la piel mientras te piensa, después vuelvo a la idea caótica de lo que fui hace cuatro años mientras le lloraba al viento por otro ser inanimado, hoy después de tanto siento miedo, me vuelvo al inestable mundo del amor.Suena Garbage, el mundo no basta porque quiero abarcarte por completo, sin letras suficientes para escribirte un manifiesto sobre el enamoramiento y tus efectos en mí. Tengo ganas de escribirte pero no tengo nada coherente para decir, probablemente lo único que emane mi mente al llamarte es un: ¿sabes?, estoy cansada, tengo hambre, ansiedad y neurosis la mayor parte del tiempo, pero cuando cierro mis ojos o sueño despierta, invariablemente pienso en ti.

Permite que el amor posea tu alma, como ya ha poseído tus pensamientos, libéralo a través del arte de la escritura con estos 4 poemas que nos recuerdan que la memoria es lo único a lo que no podemos huir.
