A veces creemos que nada podría reconstruirnos, hasta que nos encontramos con unas uñas blancas, con una media luna pálida dibujada en la base; sus dedos largos, sus pestañas caídas, las palabras precisas y sus brazos…

Abrazos
Los hay de muchos estilos: los que son una simple palmadita en la espalda, y los que te aprietan hasta la garganta dejándote sin aliento; los que levantan a una persona del suelo y los que la elevan por el cielo; giratorios y quietos; con risas o con llantos, también los que combinan alegría y lágrimas en unos solo; de reencuentros o de despedidas; tan eternos como la vida, o de un simple instante; por adelante, o desde atrás, pero siempre en un pie de igualdad.

En inglés se escribe hug, y en alemán umarmung; mientras que en el español, portugués e italiano la palabra es muy similar: abrazo, abraço y abraccio. Pero la que más llama mi atención es la pronunciación francesa: étreinte…étreinte á l’etroit.
Y es que me recuerda a entrada. Abrazar con estrechez. Sí, porque un abrazo significa eso. Es dar entrada a un alma; un corazón apretado sobre otro corazón.
En un abrazo las personas encajan como las piezas de un rompecabezas, llenando los huecos y recovecos que solos no podemos abarcar.
Implica la demostración más pura y desinteresada del amor.
Son dos personas que se funden, que se encuentran, que se enlazan y ensalzan de la fuerza de la otra para después despegarse y continuar caminando con el polvo, con la carga, con la emoción que se transmitió en ese instante.

La masa humana, de ropa y brazos se desarma y, entonces, sólo queda la nostalgia del vacío, de lo que ya no estamos sosteniendo y de lo que no nos sostiene.
La extrañeza de continuar con la persona enfrente pero ya no en nosotros.
Pero también está la alegría y la fortaleza; la sensación de estar reconfortados y reconfortantes que queda. Definitivamente, para mí, un abrazo es el gesto más completo de los encuentros.
La abracé, naturalmente.
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Descifrar con mis manos lo que pide a gritos el braille de tu cuerpo es un deseo que debo cumplir; tu piel con la mía y la intensidad en los ojos.
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Las imágenes que acompañan el texto pertenecen a la artista Kat Irlin; conoce más sobre su trabajo en su cuenta de Instagram.
