
Te esperé ansiosa de amor,
queriendo que los colores revivieran la alegría,
imaginando que los amaneceres serían más cálidos,
que al desvestirme mi piel no fuera impedimento a la libertad.
Te esperé sentada en el lugar de siempre,
contando las horas, los minutos y todos los clichés,
escribiendo las frases más rebuscadas
para que llegaras contenta y buscando mi rostro entre la multitud.
Te esperé con el corazón agitado,
porque espero más de lo que tengo.
Aun así no dejo de soñar,
queriendo que alguien más llegara para descubrir el amor,
imaginando sonrisas, carcajadas y explosión.
Te esperé con mi lista de cosas para olvidar,
sin remordimiento dejaste caer la lluvia de octubre.
Has pasado por alto mis deseos.
No ha sanado la herida de la estación anterior.
Te esperé porque leí eres esperanza,
porque necesito algo en qué creer,
porque parece me he vuelto frágil y somnolienta,
porque los brotes ahora son mi ilusión.
Te esperé para que al viento llevaras mi aroma,
y el viento lo llevara a otro corazón,
para que cuando hayas terminado supiéramos donde encontrarnos,
despertar las pasiones y ¿por qué no?, revelarnos.
Te esperé porque siempre espero.
La poesía siempre encuentra la manera de tocar los rincones de nuestra alma, por eso te dejamos 25 poemas de amor y desamor para dedicar, y una playlist con 15 canciones de jazz para las almas melancólicas, pues la música también te toca en lo más profundo del ser.
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Las fotografías que acompañan el texto pertenecen al artista italiano Alessio Albi
