Si existe algo realmente claro en el ámbito filosófico y científico es la impresionante gama de capacidades que el cerebro humano posee. Una máquina de tal complejidad que sigue escondiendo secretos ante los incesantes experimentos que realizan científicos tan ambiciosos como curiosos.Entre sus sorprendentes actividades se encuentra una que, desde que emitimos nuestro primer llanto, está presente cada día de nuestras vidas: el sueño. Todo un universo que tanto nos ha producido sensaciones que van desde el miedo hasta la euforia, pasando inevitablemente por la confusión. Dejando a un lado el aspecto neurológico y productivo del sueño, existe un tema que me ha apasionado desde hace un buen tiempo y que ha llegado a ser manifestado de manera errónea como un simple mito: los sueños lúcidos.
Un sueño lúcido no es más que aquel en el que se está consciente de estar soñando. Explicado así no tiene nada de fantástico, y seguramente muchas personas recordarán haber vivido una experiencia onírica con esas características, pero es necesario explicar el inmenso potencial de dicho fenómeno.¿Alguna vez has fantaseado con volar? ¿Te gustaría, tal vez, ir a ése lugar en el mundo que tanto has admirado? Durante un sueño lúcido no existe tal cosa como las barreras físicas o temporales, es decir, puedes hacer lo que te venga en gana. Al estar consciente de estar soñando, se tiene absoluto poder sobre el sueño. En él, se podrían materializar escenarios, situaciones e incluso personas que sólo pudieran existir en nuestra imaginación.Ahora, lograr el nivel de consciencia necesario para experimentar un sueño lúcido no es simplemente cuestión del azar. A pesar de que las estadísticas muestran que cada persona tiene al menos un sueño lúcido en su vida, existen métodos para, de alguna manera, entrenar nuestros hábitos oníricos de manera que podamos experimentarlos. Los más utilizados son la constante aplicación de pruebas de realidad, en los que se intentan acciones más allá de los límites que establece nuestra dimensión física, tales como atravesar un objeto o intentar volar sin necesidad de mucho esfuerzo para lograr entrenar de a poco al yo consciente a preguntarse si se encuentra en un sueño o en la realidad material, de manera que durante los sueños también se practiquen estas pruebas; o llevar un registro de los sueños vividos cada noche, una especie de diario de sueños en donde plasmar las experiencias una vez nos despertemos, con la finalidad de poder recordar más fácilmente los sueños con el paso del tiempo. Después de todo, ¿qué tiene de emocionante vivir un sueño lúcido si no se recordará al despertar?
Teniendo en cuenta la infinidad de posibilidades que existen durante un sueño lúcido, es muy difícil no llegar a considerarlo como una puerta hacia una realidad alterna a la que vivimos durante nuestro tiempo de vigilia. Se estableció en ‘Inception’ cómo era posible llegar al punto de no identificar un sueño de la realidad, y a pesar de que sea una obra de ciencia ficción, no se aleja mucho del sentido común. De conseguir dominar el arte de los sueños lúcidos, pudiendo inducirlos cada vez que se desee, la línea entre la recreación y la adicción puede llegar a desaparecer por completo.Un estudio realizado en la Universidad Johann Wolfgang Goethe de Alemania y conducido por la Dra. Ursula Voss, demostró que es posible inducir sueños lúcidos en personas al aplicarles suaves corrientes eléctricas (entre 25 y 40 hertz) en sus cueros cabelludos durante la etapa onírica. Entonces, al existir la manera de inducir sueños lúcidos mediante estimulación eléctrica, no se puede negar la posibilidad de que en un futuro se diseñe un artefacto capaz de realizar dicho acto sobre cualquier persona en la comodidad de su cama.De ser así, estaríamos próximos a vivir en un mundo donde exista la elección entre dos realidades sumamente distintas, difiriendo entre sí por sus limitaciones. Irse a dormir dejaría de ser un acto exclusivamente de descanso, teniendo la posibilidad de viajar hacia una dimensión donde la única frontera sería la establecida por nuestras capacidades creativas.Entonces, ¿tú qué harías durante un sueño lúcido?

