La generación beat no está exenta de ironías: la figura que encarnó mejor que nadie la esencia “del movimiento” fue Neal Cassady, inmortalizado como Dean Moriarty en el clásico On The Road —En el camino o En la carretera según algunas versiones—, publicado en 1957, del efervescente y fascinante autor beatnik Jack Kerouac, el vagabundo budista que escribía como niño. Mucho antes de que la novela, una obra en clave de road novel sobre jóvenes rebeldes y adictos a las drogas, el jazz y el sexo que viajan por todo Estados Unidos con la vista siempre puesta hacia adelante, fuera considerada el grito de guerra de una generación y fuera llevada a la gran pantalla, Neal Cassady vivía haciendo un poco de esto, un poco de aquello, escribiendo poemas e inspirando a los más reconocidos del conjunto —Allen Ginsberg, Gregory Corso, el propio Kerouac, etc.—, pero nunca fue el escritor más respetado de la camada. Pero lo beat no salió de la nada. Hechos históricos moldearon el sentimiento libre, sin reglas y de armonía espiritual y poética de dicha generación y precisamente de la realidad se desprende un tramo importante de la novela de Kerouac.

Han pasado cerca de 60 años desde la aparición de On The Road. Sus ávidos y fieles lectores, que se han sumado con el tiempo —tal vez por el fervor juvenil que despierta—, han intentado sus homenajes de varias formas. Leerla es más que suficiente, pero otros han optado por tatuarse frases enteras, memorizársela como un desquiciante mantra (tal vez como fue escrita) o adoptar el estilo de improvisación libre y poco control de los beatniks. Otros, con más posibilidades y un espíritu aventurero más visceral, han intentado replicar el viaje a su manera, siguiendo las rutas que el propio Kerouac dibujó a mano.

Sin embargo, como otro síntoma de las variedades de la posmodernidad, la tecnología aporta una nueva luz sobre la novela ya como objeto de culto y ofrece una opción que seguramente algunos asiduos a los celulares y las aplicaciones que utilizan GPS adorarán. Se trata de cuatro nuevos mapas, completamente interactivos, creados por el escritor y veterano de la Guerra de Vietnam Dennis Mansker.

Cada uno de los mapas, que puedes disfrutar en la página oficial de Mansker, comprende, cronológica y geográficamente, con los recorridos descritos en la novela. Además de eso, solamente debes hacer clic en alguno de los puntos marcados para leer fragmentos específicos de la novela correspondientes al lugar. El mapa 1 recoge información del verano de 1947, del viaje ida y vuelta de Nueva York a San Francisco a través de Denver. El segundo se refiere al viaje durante el invierno de 1949, desde Carolina del Norte hasta San Francisco a través de Nueva Orleans. El tercero recoge información sobre el viaje de Denver a Nueva York a través de San Francisco realizado en la primavera de 1949. Y el cuarto es sobre el viaje de Nueva York a la Ciudad de México a través de Denver realizado en la primavera de 1950.
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Con mapas o sin ellos, algunas personas simplemente están locas por vivir. Jack Kerouac lo sabía y sus frases son un ejemplo de ello.
