David Huerta (1949) es un poeta, editor, ensayista y traductor mexicano que ha sabido plagar su lírica de la cotidianidad. En sus poemas lo humano roza lo divino entre versos en los que se habla del amor, del sexo, del olvido y de la muerte a la par; porque a fin de cuentas sólo en los detalles de lo cotidiano, entre sábanas y rezos, se encuentra la pasión más transparente.

PLEGARIA
Señor, salva este momento.
Nada tiene de prodigo o milagro
como no sea una sospecha
de inmortalidad, un aliento
de salvación. Se parece
a tantos otros momentos…
Pero está aquí entre nosotros
y crece como una luz amarilla
de sol y de encendidos limones
—y sabe a mar, a manos amadas,
huele a una calle de París
donde fuimos felices. Sálvalo
en la memoria o rescátalo
para la luz que declina
sobre esta página,
aunque apenas la toque.
NOCTURNO
Milímetros de ti convergen ahogándose, bajo la noche, la fantasía de toda
la transparencia empozada en el cuarto.
Tu mirada oscila con un cerrado esplendor,
y en tu saliva surgen pedazos de nombres, alas de quemaduras: la noche
resuena en tu paladar
con paso lentísimo de larva y roce tibio,
de animales numerosos extraviados en el reino de tus ropas, mezcladas
de cualquier modo en la silla sombría,
bajo techos muertos y lúcidos, recogido tú en los dones del sueño sobre
tu cabeza hipnotizada de silencio.

**
Si quieres leer más cuentos sobre el amor, la vida y la muerte, te compartimos este artículo. Además, aquí puedes leer algunos cuentos breves de amor que te abrazarán el alma.
